04/05/2004
Zafamos nosotros
Importantísimo triunfo, ante un rival muy duro, que permite mantener las esperanzas de campeonato.
Otra noche, otra fecha, otra jornada deportiva que ustedes vivirán a través de la singular manera de expresarse de este reportero estrella. Luego del triunfo que devolvió la ilusión a la parcialidad verde, el equipo se enfrenta en la 6º fecha a "Con un punto zafamos", rival desconocido que trata de escapar a su realidad de mitad de tabla (como un Ferro de antes ó un Arsenal de ahora).
La primera situación extraña de la noche se vivió en el preciso momento en el cual los organizadores del torneo le indicaron a nuestros muchachos en cual cancha se desarrollaría el encuentro. En esta oportunidad, y por primera vez, el equipo no jugaría en cesped sintético, sino que lo haría sobre una superficie mucho más rápida; el cemento. A simple vista el mundo del fútbol amateur habría pensado que en una superficie como ésta, donde la mayoría de los miembros del equipo tienen mayor experiencia, las cosas serían más sencillas. Pero la explosiva mezcla de piso de cemento con reglas de fútbol de salón trajo apajarado un duro desenlace...
Entrando en el partido, el equipo alistó inicialmente a Axel, Hernán, Guille, Fede y Maxi, es decir un equipo capicua en Kruchevaskis (un dato no menor, por supuesto, teniendo en cuenta que si Pablo El Tanque, que estaba con la franela y el blem junto al Kabe Castro, hubiese ingresado como titular en lugar de Fede Demarchi, era un tremendo capicúa de Kruchevaski-Cáceres-Aschendorf-Cáceres-Kruchevaski).
El partido se volcó rápidamente a favor de PES, pero pese a que la superioridad era notoria no era viable plasmarla en la red (es decir, no le hacíamos un gol a nadie...). Así las cosas, el ingreso del Kabe Castro, quien se quedó inicialmente en la banca para estabilizar su condición luego de una (otra más..) ingesta desmedida de cervezas en las adyacencias del Estadio, rompió la paridad dado que en su primera intervención en el juego clavó en la ratonera izquierda del arquero rival el 1-0. Luego de ello, el equipo se afianzó y con una eficacia pocas veces vista capitalizó al máximo sus oportunidades, de manera que el resultado parcial fue 5-0. Dicho resultado poco tenía que ver con lo visto en el campo, dado que el equipo rival, donde sobresalían claramente dos personajes, había tenido un desempeño aceptable.
Pero dejemos por un instante el juego para meternos de lleno en estas dos criaturas de la especie humana: por un lado teníamos al Gigantón Pelilargo, casaca número tres, con una contextura física propia de la lucha libre, tenía menos maldad que pitufo bondadoso (aclaración: quien suscribe desconoce si dentro de la admirable comunidad de la aldea pitufa realmente existía algún integrante que se caracterice por ésta cualidad, pero a sabiendas del valor que la comparación en sí misma posee y sabiendo que es lo suficientemente clara se la utiliza, y de esta manera se rinde un minúsculo homenaje a los pequeñillos azulados). Y por el otro a un gnomo de ojos grises, casaca número diez que poco tenía que ver con su juego, ánimo belicoso y ganas de ensuciar el partido. Este personaje se peleó con todo el equipo, intervino de mala manera en una buena cantidad de jugadas e incluso dudo de la masculinidad del Koriotto Cáceres mayor, el Gordo Pelado. Para individuos como éste hace falta parafrasear a un grande, el Cuchu, que en apropiados términos le diría: "Es un cachivache".
El segundo tiempo se dió de otra manera, y más allá de la notable recuperación del equipo rival, una de las claves para entender una buena proporción de las cosas que han ocurrido esta en el juez. Sin lugar a dudas, e independientemente del resultado final del encuentro, el referí del partido fue el más flojo en lo que va del torneo, con muchos errores y muchas dudas garrafales, al punto que dos de nuestros jugadores terminaron el partido con dos amonestaciones (el guardameta Axel Kruchevaski y el Koriotto Pablo), se convalidó un gol en el cual la pelota había salido y se cobraron infracciones inexistentes que derivaron en peligrosos penales largos.
La levantada de "Con un punto zafamos" puso en aprietos a los chicos, al punto que se reiteraron nuevamente las faltas que desenbocaron en los nefastos e innecesarios penales largos antes mencionados. Para colmo, en esta oportunidad el equipo rival tenía un excelente shoteador (al punto que de sus tres oportunidades dos concluyeron en gol y la otra se estrelló en el palo) la cosa se complicó y mucho. De esta manera se llegó a un resultado de 7-6, con escasos minutos por jugar y con una elevada temperatura ambiente en el campo. Pero Ariel Kabe Castro se vistió de salvador y convirtió el octavo tanto, aportando algo de calma a los agitados corazones sunchalenses.
No obstante ello, la cosa no estaba terminada y el rival no bajó los brazos ni mucho menos: "Con un punto zafamos" anotó nuevamente, puso las cosas 8-7 para PES y le dió de esta manera una gran cuota de dramatismo al último minuto de juego de este vibrante encuentro. Con el pitazo final llegó el festejo, controlado pero efusivo, dado que se dejó atrás a un rival que complicó y mucho al equipo.
Nuevamente hay que destacar dentro de un buen juego colectivo la gran actuación que tuvo el portero Axel, pese a que su conciencia le hacía parecer lo contrario, y el muy buen partido de Hernán Aschendorf, quien no sólo conquistó un tanto en la primera etapa sino que además se hizo merecedor del trofeo al mejor jugador del partido, por primera vez en su carrera deportiva (algunos medios periodísticos vinculados al amarillismo más que al deporte en sí cuestionaron la veracidad de la entrega, pero damos fe que el defensor hizo méritos suficientes para ganar la estatuilla). Los goles de Piñas en Sunchales en esta oportunidad fueron anotados por: Castro (3), Maxi Kruchevaski (2), Hernán Aschendorf (1) y Pablo Cáceres (2). Y como era un día Copa Libertadores, el bufett de Waldo con W nos recibió sin la atención personalizada de otras veces, dado su lleno casi total de las instalaciones. Ello no impidió la clásica ingesta en el tercer tiempo, algo acotada por el tardío horario de inicio del match.
Así las cosas, nos despedimos de ustedes hasta la semana entrante, cuando la esperanza se tiña nuevamente de verde y estos siete caballeros intenten mantener viva la ilusión de campeonato que enloquece a su gente.
Informó para ustedes: EHDEV