25 años de Sector 7G
Historia
Sector 7G nació en 2001, como nacen las mejores cosas del fútbol amateur: sin demasiado plan, con más ganas que talento y con la certeza de que lo importante era volver a jugar la semana siguiente. Veinticinco años después, la pelota sigue rodando.
Un día cualquiera, hace 25 años, empezaba a escribirse la historia de Sector 7G. Muchos quilmeños, con un rango de edad que iba entre 19 y 25 años, nos comprometíamos a disputar un torneo de fútbol amateur. Pero lo que en realidad pasó a partir de esa convocatoria fue muchísimo más que eso.
El particular nombre, como resulta evidente para los fanáticos de la serie, proviene del área de la planta nuclear de Springfield donde trabaja Homero Simpson. El primer torneo (motivo por el cual se conformó el grupo) lo disputamos en 2001 en el Club Cazadores de Bernal. Antes de eso, el primer amistoso (sirvió de presentación entre los miembros del equipo, dado que algunos no se conocían) se jugó en el Club Tucumán, donde luego Sector 7G participaría de los torneos de fútbol 5 (en diferentes categorías: A, B y senior) de manera ininterrumpida desde 2004. Durante muchos años, en paralelo a la competencia en “La Catedral del Fútbol”, sumamos otro partido semanal: competimos en el Río de Quilmes (F7), en la Capital (Puerto Madero F8 y Retiro F8) y en Avellaneda (tanto F8 como un proyecto trunco de pocos meses en F11). Tuvimos algunos pocos logros deportivos, que festejamos muchísimo y recordamos siempre. Pero…¿Cuándo fue el primer asado? ¿Cuándo la primera vez que fuimos a Las Banderitas como grupo? ¿Cuánto tiempo duró la tradicional cena del primer viernes de cada mes? ¿Cuándo nos dimos cuenta de que además de jugar a la pelota semanalmente, pasamos a considerarnos mutuamente “la familia que se elige”? No hay estadísticas ni recuerdos de cada vivencia compartida, de cada abrazo en días de alegría o de tristeza, pero sin duda hay miles de historias de todo tipo.
El grupo se armó por afinidad desde el principio: un amigo, un hermano, un pariente, alguien cercano a los fundadores y/o a sus posteriores invitados. Y quizá por eso creció como lo hizo, hasta volverse lo que hoy representa en nuestras vidas. Muchas veces la persona nueva que llegaba se sorprendía de la dinámica del grupo, y se enamoraba de algo que empezaba a compartir. Las fronteras se ampliaban, pero siempre con las consignas claras. Los pocos futbolistas cracks que alguna vez nos acompañaron en cancha, llegaron por decisión propia con la misma lógica (nunca buscamos seducirlos para armar un plantel más competitivo).
El hilo conductor en estos 25 años de historia ha sido encontrarnos para jugar a la pelota de modo (relativamente) competitivo. Pero no fue lo único que nos mantuvo unidos. El grupo no tuvo ni tiene sólo futbolistas: somos principalmente amigos (donde durante este tiempo algunos jugaron y otros no, por diferentes factores), que también se han enojado y discutido, pero que se quieren mucho. Nos conocimos en todo sentido, nos vimos literalmente en las buenas y en las malas. En estos años nuestro vínculo personal creció mucho más que nuestras vitrinas, e implicó que compartamos además muchos eventos familiares: algunos se casaron, otros se juntaron y muchos fuimos padres. Nuestros hijos e hijas se conocen entre sí, y crecieron viéndonos juntos. Y en algunos casos, también, nuestros padres o madres se metieron en Sector 7G de algún modo y compartieron momentos inolvidables. Además, claro está, todas nuestras parejas nos bancaron (en todo y especialmente) en esta locura que implica armar el resto de los compromisos de la semana a partir del momento de nuestro partido. Envejecimos casi sin darnos cuenta (?) de este modo, con alegría, birra fría (con el tiempo sumamos el vino también, especialmente en los asados) y algunas ausencias que nos duelen mucho.
Actualmente seguimos siendo Sector 7G, pero no sólo dentro la cancha sino especialmente fuera de ella. Nos cuesta un poco más organizarnos para vernos y compartir una cena, pero siempre estamos cuando alguno nos necesita. Y en materia deportiva, el paso de los años hizo efecto y nos movemos mucho más lento, pero seguimos haciendo lo que nos gusta. No sé si es mucho. No sé si es poco. Pero si sé que es nuestra historia y que se sigue escribiendo, porque siempre vamos por más.
El origen

Así comenzaba el mail que Guille le mandó a Andrés y Max el 29 de Mayo de 2001, invitándolos a sumarse a un equipo de fútbol amateur que estaba armando. Andres y Max venían de jugar juntos en un equipo llamado Tango en Don Balón, y luego en Tiro Libre armaron Los Sobrinos de Yabrán, equipo en el que por primera vez coincidieron con Guille.
Guille por otro lado, jugaba en Tomy y Daly (otro nombre de equipo simpsoniano) junto con su hermano Pablo y ya habían participado en torneos en el Club Cazadores de Bernal, que era la cancha a la que Guille hacía referencia en el mail.
El nombre
Sector 7G es una clara referencia a la serie de televisión Los Simpson, y más específicamente al personaje de Homero Simpson, que trabaja en la planta nuclear de Springfield en el sector 7G. El nombre lo propuso Guille, y fue aceptado por el resto del grupo. La idea de usar un nombre de Los Simpson surgió porque todos los integrantes del equipo eran fanáticos de la serie, y además, el nombre tenía un toque de humor que reflejaba la esencia del grupo.
Otras opciones que se barajaron fueron: Los Borbotones, Timmy O'Toole y Oriente Petrolero.
El escudo

La palabra de EHDEV
Ningún relato de Sector 7G estaría completo sin El Heredero de Edgar Vivar, el cronista oficial e histórico del equipo, que desde las sombras viene narrando cada partido con una pluma tan futbolera como delirante. Sus crónicas —las síntesis— son parte del patrimonio del equipo tanto como los goles.
Podés leerlas todas en la sección de síntesis, desde las primeras de 2002 hasta las de la última temporada.
Más allá de los 25
En 2026 Sector 7G cumple 25 años. Un cuarto de siglo de fútbol amateur, de amigos que siguen apareciendo cada semana, de históricos que no aflojan y de nuevos valores que se suman a la tradición. Toda esa historia —cada partido, cada gol, cada jugador— quedó registrada y se puede recorrer en las estadísticas.
Que sean muchos más.