Síntesis

22/06/2004

Volvió la luz (¿Titi se colgó de algún lado?)

El equipo ganó en un partido aceptable donde se vieron algunos momentos de muy buen juego, destacándose la actuación de Javier Lencina que ganó su primer trofeo.

Luego de una semana de receso, nos reencontramos para revivir la 12º fecha del Torneo donde "Piñas en Sunchales" enfrentaba a José Ingenieros, equipo que arrancó una vez que se había iniciado el torneo, juega varios partidos por semana y tuvo un rendimiento aceptable hasta el momento. Quince días sin partidos oficiales y una dura derrota en la última presentación evidenciaban que el equipo debía volver a su nivel logrando además un buen resultado para mantener el apoyo de los hinchas (De hecho la Mole Gusti comenzó a calentar la previa con mensajes intimidantes en "El Tablón").

En la previa se auguraba el regreso de Axel y de Fede Demarchi, quien llegaría desde Ezeiza luego de despedir algunos familiares cercanos. La mayor parte del plantel arribó una vez más en tren desde Once, pero en esta oportunidad lo que llamó poderosamente la atención es que no se insumió bebidas alcohólicas ni comidas rápidas de dudosa procedencia en las adyacencias. Quizá la explicación debamos buscarla en el apuro de Guille y la ausencia de Ariel Kabe Castro, quien como no trajo consigo la indumentaria deportiva debió pasar por su domicilio antes del encuentro.

El partido se desarrolló en la cancha 2, y PES salió a la cancha con Axel en el arco, los Koriotto Cáceres en defensa y el Kabe junto a Maxi en ataque. Javier "Tití" Lencina ocupaba en soledad el banco de suplentes, librando la desagradable tarea de cuidar los bolsos (y pasar el blem, claro!). ¿Y Fede? Estaba por llegar, venía de Ezeiza porque había ido a despedir a unos familiares, no les dije? En los primeros minutos de juego nuestro equipo mostró un mejor nivel que su rival, consiguiendo rápidamente ponerse arriba en el marcador. La superioridad verde se plasmó especialmente en un buen trabajo de Ariel Kabe Castro en ataque, no sólo por su patada de burro sino por su generosidad en el juego. En defensa la primera etapa transcurrió sin mayores sobresaltos: el equipo hacía hombre sobre los dos delanteros y si bien existieron algunas desinteligencias, no pasaron a mayores. Lo más significativo ocurrio poco antes de que termine la primera mitad, cuando se vió ingresar al estadio a Hernán Aschendorf, nuestro defensa lesionado. Todos creíamos que venía con Fede (que venía de Ezeiza, se acuerdan?). Pero no, el valiente gladiador de labios borravinos asistió solo a Villa Luro. lidiando con los medios de transporte masivos y sus recurrentes aunque menos intensos dolores de espalda. De esta manera el PT se cerró con un 4-2 que dejaba entrever varias cosas. La primera, que el equipo estaba bien anímicamente no sólo por el resultado parcial sino por la presencia de Hernán en las gradas, lo cual evidenciaba una notable mejora en su salud. La segunda, que estábamos a un paso de anotar el mítico Gol Nro. 100. Y la tercera, que Fede estaba por llegar de Ezeiza...

Arrancó la segunda mitad, y el esperado tanto llegó de la mejor manera: luego de una doble pared entre Maxi y Ariel, éste último empuja la pelota a la red para culminar una hermosa jugada colectiva. Hubo tiempo para más jugadas interesantes, y de hecho Guille casi convierte un tanto de antología en una extraña jugada donde terminó pateando al arco en tres ocasiones. Luego, algo que lamentablemente se vuelve hábito para nuestros jugadores: esté quien esté en el campo, en los ST suele producirse una laguna, un banche donde el equipo rival se agranda y se acerca en el marcador. Como si esto fuera poco, teníamos un problema adicional: nuestro portero, el joven Axel Kruchevaski, también conocido como el talismán de los triunfos, estaba lesionado en una de sus manos, por lo cual sus virtudes en el arte de detener la pelota estaban algo diezmadas. Considerando todas estos contratiempos que desembocaron en un ajustado marcador de 5-4, fueron vitales para volcar el resultado decididamente a favor de nuestro equipo los dos primeros goles de Javi Lencina en PES. En el primero se vivió un momento emotivo cuando el pequeño Tití mostró debajo de la casaca verde una remera de la página con el logo de S7G! Las reacciones fueron dispares: mientras algunos felicitaron el ingenio de Javi, otros no pudieron ver su particular festejo. Pablo el Tanque se enteró en el vestuario, y nunca sabremos si de haber visto el acto en el momento hubiera injuriado al pequeñin como aquel día que convirtió el mejor tanto de su vida en Cazadores de Bernal. Fede tampoco lo vió, pero eso es lógico, porque estaba viniendo desde Ezeiza...

El partido se cerró con resultado final de 9-6 (los goles fueron convertidos Max (2), Ariel Kabe (2), Pablo (2), Javi (2) y Guille), Piñas en Sunchales volvió al triunfo y obtuvo también la estatuilla al mejor jugador del partido, que en esta oportunidad le tocó al Titi de Solano (Tuvo un muy buen rendimiento en defensa, anticipando, quitando y pasando el balón con mucho criterio; encima, como si fuera poco, se proyectó al ataque y como ya dijimos, metió dos pepas! ). Cuando el estricto juez de bigotes dió el pitazo final (el mismo que en el partido con Macrobióticos exlpulsó dos rivales) los jugadores se dirigieron al vestuario con el DT interino Aschendorf a la cabeza. Pero lo llamativo es que no estaban todos... Quién faltaba? Guille (que al ser reemplazado por el Kabe Castro a cinco minutos del final esperó un toque y salió disparado para el vestuario con la intención de llegar cuando antes a los festejos alusivos al cumpleaños de su suegro. Miguel "Pochi" Schinocca), el Kabe (se fue con el Gallego y Gutierrez, el de la bici amarilla, se acuerdan? Ellos son amigos barriales del joven futbolista y presenciaron un partido de PES por primera vez) y Fede, que estaba por llegar de Ezeiza porque iba a despedir a unos familiares cercanos, creo que les había dicho, no?.

Luego, el necesario tercer tiempo para compartir entre amigos, con la felicidad propia de haber retomado la buena senda gracias a un triunfo que reconforta el ánimo alicaído por los últimos resultados adversos. En el buffet, donde hubo lugar para las cervezas, se debatieron como de costumbre los pormenores del partido mientras se esperaban los patys de Waldo y la llegada de Fede que venía de Ezeiza.. Los patys llegaron, las cervezas pasaron, los muchachos se fueron y lamentablemente no tuvieron oportunidad de ver la llegada del joven Demarchi (Acaso sucumbió como digno acosa amarillas ante un nuevo especimen que lo cautivó a la vera de la AU1? Será que lo agarró un grupo de piqueteros duros que hacian horas extras en la noche sureña? Nunca sabremos la respuesta, aunque los amarillistas de siempre estaban adjuntando a su nombre adjetivos poco felices como "tiernito").

EHDEV (Así está bien, Masito?)