Síntesis

03/12/2004

Rojo de furia

En un partido parejo S7G se logró un empate justo empañado por un arbitraje muy cuestionable

Sector 7G sigue su rumbo en Villa Luro (la pregunta a esta altura es hacia donde, no?). En esta oportunidad aunque parezca mentira el equipo tuvo suplentes. La formación inicial para salir a cortar la racha de derrotas era Pablo, Guille, Hernán, Fede y Max, con Javi y el debutante Nico Aschendorf en el banco. Y la dirección técnica estaba interinamente a cargo de Ale El Padrino (quien creo que nunca había visto perder a S7G hasta ahora).

El partido se desarrolló en la cancha dos, el juez fue un nuevo personaje que luego fue ganando protagonismo y el rival Playon, un equipo que estaba de la mitad para abajo, como es la realidad de nuestro equipo hoy en día.

Pero el gran dato a tener en cuenta es que por primera vez el equipo salió a la cancha con una casaca de color rojo. Sea para cambiar la racha, sea por la conocida afinidad que la mayoría del plantel tiene con el Club Atlético Independiente de Avellaneda, las casacas verdes tuvieron su fecha libre y los meticulosos de siempre empezaron a hacer conjeturas al respecto.

Apenas arrancó el encuentro se vió claramente que nuestro equipo estaba mejor parado, llegando con mayor claridad a la portería rival. En Playón la única persona que nos inquietaba era su arquero, que se caracterizaba por el buen juego con la pelota al pie, pero que solo no podía hacer mucho.

Los minutos fueron pasando, y si bien el equipo de Playón logró llegar con gran peligrosidad al arco defendido por Pablo el Tanque, su excelente actuación en la primera etapa impidió que los rivales abrieran el marcador.

Por el contrario, capitalizando al máximo las llegadas Sector 7G pudo ponerse en ventaja y terminar el PT con un resultado favorable de 2-0 (goles convertidos por Maxi y Fede). Sólo faltó mencionar un punto que cobraría importancia con el correr de los minutos: el desempeño del juez, quien se equivocó a favor nuestro en el recuento de fouls y en desmedro de ambos en la sanción de los mismos.

En el segundo tiempo se produce la segunda modificación (en la primera etapa había entrado Javi por Hernán), y debuta Nico Aschendorf como delantero de punta. Si bien estuvo pocos minutos en cancha se lo vió muy bien, disputando cada pelota con gran tenacidad y comprometiendo mucho a los defensores rivales. Le jugó en contra haber ingresado en el peor momento del equipo, pero sin dudas su balance personal es positivo.

Ahora bien, por qué decimos que el inicio del segundo tiempo fue el peor momento del equipo? Podríamos decir que el clásico efecto segundo tiempo entró en acción, pero no sería del todo cierto. Tuvo mucho que ver la salida del arco del mejor jugador del equipo rival, que en esos primero diez minutos del complemento se encargó de anotar tres tantos para poner a su equipo en ventaja. Y si a eso le sumamos que la defensa no tuvo un buen segundo tiempo (Hernán y Guille no están en su mejor momento, uno está volviendo de su lesión y el otro perseguido por sus dolores recurrentes sobre el lado izquierdo), tenemos cartón lleno.

Sin lugar a dudas nos encaminábamos a una nueva derrota, pero no tuvimos en cuenta la jugada del semestre: "la arremetida" de Max, que consisten enloquecer y salir disparado tras la pelota con ansias por recuperarla y anotar. En esta oportunidad fue una versión pavota, dado que el arquero se vió superado por la presión de nuestro delantero y en su afán por despejar sólo pudo pegarle al rostro de nuestro delantero, quien anotó el empate (para los memoriosos del fútbol, el gol tuvo cierta similitud con un tanto anotado por Barberón a Chilavert en San Lorenzo en la década del 80, en la arco opuesto a la Doble Visera una soleada tarde de domingo).

Con el empate en tres tantos y pocos minutos por jugar, el partido ganó en dramatismo. Los dos equipos buscaban la victoria pero, claro está, nadie quería perder. Quizá en estos minutos se vió lo peor de parte del árbitro, dado que no supo manejar los vicios de los jugadores ni los fallos que cobraba, muchas veces persuadido por las reiteradas protestas que recibía.

Llegó entonces la jugada del partido: Fede habilita a Hernán, quien con una excelente disparo de derecha a izquierda vence al portero desde una posición complicada (es más, Pablo creyó que rompía un foco, y el pibe la clavó en un ángulo). Festejo alocado para el defensor, que ponía el 4-3 parcial y le daba a Sector 7G un triunfo luego de muchas fechas.

Pero como siempre hay un pero, esta vez no es la excepción. Qué pasó? El árbitro siguió con los fallos cuestionados, y la acumulación de faltas en favor del equipo rival hizo que tuvieran a su disposición dos penales largos. Lo lamentable es que muchas de las faltas cobradas realmente no existieron, lo cual motivó el enojo de los jugadores y del DT interino que seguía atentamente el desarrollo del juego.

En uno de esos penales largos llegó la igualdad, mientras que el restante se fue desviado. Poco tiempo más quedó para dar vuelta la historia, y el silbato final selló el primer empate de S7G en este torneo. Las protestas hacia el juez no cesaron, e incluso Max intentó un poco apropiado método de exteriorizar su ira que consistió en un chutazo a quemarropa que, por suerte para la integridad física del poco eficiente referí que nos dirigía, le salió desviado.

Con planteos hacia el Sr. Noooooooooooooo!!! por el cachivache que puso de juez, el vestuario dió paso rápidamente a un tercer tiempo con cervezas frescas para apaciguar la bronca.

Sea como fuere, lo cierto es que asi como se pudo haber ganado, también podríamos haber perdido el encuentro. El juez fue un factor gravitante en el resultado por sus errores, pero no fue el único factor gravitante en el resultado del encuentro.

Si tenemos que ver lo positivo es que el equipo pudo dar vuelta un resultado negativo en el segundo tiempo, algo que no sucedía hace mucho.

Este empate por lo menos abre una luz de esperanza para salir del mal momento en el que esta el equipo, que no puede hacer pie, en parte, por el gran problema que le representa cada semana formar un equipo de sólo cinco jugadores.

EHDEV