14/10/2004
Quinto Beatle
Fede Demarchi tuvo una noche consagratoria: en su regreso al equipo anotó siete tantos y jugó un muy buen partido contra un flojo rival que se vió completamente superado.
Noche de calor en Villa Luro, el equipo necesitaba seguir con el buen paso y para eso esperaba un resultado positivo. En frente estaba Esmeralda, un rival que viene de "capa caída", dado que en siete encuentros tiene una serie de 0-1-6 (vienen para atrás zarpado, bah!).
No obstante ello, y considerando que ya hemos dado muestras sobradas de que no podemos confiarnos contra nadie, durante toda la semana el equipo se motivó como para jugar contra el puntero. Sin embargo, el mismo jueves surgieron algunas pistas que a los detectivezcos jugadores del plantel le parecieron indicar que el rival no acudiría a la cita. Qué problema quedar de garpe en Villa Luro! El teléfono se utilizó como pocas veces y la casa de Martín recibió llamados de varios de los muchachos del plantel, que a su vez hablaron entre sí por teléfono como hacía mucho no pasaba. Luego los nubarrones de suspensión se disiparon, y la tranquilidad llegó con la confirmación del match.
Así las cosas, se empredió el camino a Villa Luro: esta vez no pudieron estar Hernán (que seguramente vuelva la semana que viene, y hoy no estuvo presente porque rindió a la mañana con Saez su examen pero no quedó muy convencido de como lo hizo) y Ariel (que tiene un esguince de tobillo en su pata de burro, generado en el torneo de bolivianos donde es uno de los dos "extracomunitarios" o "no bolas" del equipo "14 de Agosto").
La formación inicial del equipo fue Axel, Andrés, Pablo, Maxi y Fede (en su regreso al equipo luego de varias fechas), con Guille como único suplente encargado no sólo del mantenimiento del banco sino tambien de la guarda de bolsos y buzos. El partido se disputó en la cancha 2 (solamente nos van a grabar una vez?) y dirigió el partido el arbitro más cuestionado por nuestra parcialidad, que llamativamente en esta oportunidad pasó desapercibido por las características especiales del partido.
Desde el minuto cero quedó evidenciado que solamente había un equipo en el campo. Y también que sería la noche del delantero rubio de camiseta fluorescente. En la primera pelota que tocó, Fede conquistó su primer tanto y abrió la cuenta de un marcador que se veía venir muy abultado. Luego, con el correr de los minutos, no sólo siguió anotando tantos con categoría sino que se encargó de recuperar la pelota y hacer la pausa en el medio controlando el balón con gran sapiencia. Junto a Max, el otro delantero de S7G que también tuvo una muy buena noche, lograron todos los tantos del 7-1 parcial del PT.
La defensa funcionó correctamente: se proyectaron con inteligencia y cerraron cualquier intento de llegada que pudieran querer realizar el Gordito Calvo Nro 7 o el Pelilargo Nro 11. Dada tamaña demostración de juego, Guille se quedó sentado en el banco mirando como el equipo funcionaba de maravillas, e ingresó recien en la segunda etapa (en realidad entró a la cancha pero casi no entró en juego, digamos que se "tomó el día" porque no tuvo una actuación destacada) por el otro Koriotto.
En el segundo tiempo el partido siguió de la misma manera, Fede siguió haciendo goles (totalizó siete conquistas y se convirtió en el jugador de S7G que más tantos anotó en un partido en Villa Luro) hasta que lo reemplazó Pablo el Tanque, promediando el complemento. En los minutos restantes Esmeralda siguió evidenciando que era sin duda uno de los equipos más débiles de la categoría, y el resultado final (que dista del registrado en las planillas de la organización) lo evidenciaba: 14-1. Los goles del equipo fueron anotados por Fede (7), Max (5), Pablo (1) y Andy (1).
Finalizado el encuentro y enarbolando la bandera del fair play se generalizaron los saludos de rigor con los jugadores del otro equipo. Incluso se saludó al pelilargo Nro 11 que en un momento dado de la segunda etapa se vistió de Robin Hood y levantó violentamente a Pablo ganándose la amarilla. Si la televisión hubiese podido inmortalizar ese momento en cientos de hogares muchos hombres otrora maltratados por el mañero jugador polifuncional hubiesen esbozado una sonrisa...
En el tecer tiempo se repetían una vez más las situaciones tradicionales: mientras Waldo con W se encargaba de la elaboración de N patys y M panchos, Guille tomaba los vasos para que cada uno de los jugadores presentes se deleite con la bebida refrescante que prefiera. Luego todos juntos modificaban el horario que Martín asigna al equipo, de forma tal que la mayoría lo encuentre apropiado. Todo dentro de lo habitual, con las charlas y detalles porpios de cada partido. Pero en esta oportunidad la calma se interrumpió por la presencia de la Pantera Rosa, que salió de la nada y a la nada volvió, ante la atónita mirada del plantel. Ignoramos si la presencia de esta clase de animaciones es uno de los ases que Martín Cara de Bueno guarda bajo su manga, pero pierdan cuidado que los mantendremos informados al respecto.
EHDEV