17/09/2004
Nunca nos fuimos, pero ahora volvimos!
incluye "Sahores, su mito y una injusta derrota: no tuvimos revancha...por ahora") Sector 7G vuelve al ruedo con todo: un plantel numeroso y de categoría para afrontar dos torneos en dos lugares muy competitivos. No obstante ello, los chicos no pudieron con el actual campeón en Villa Luro un partido que no merecieron perder.
Concluído un muy buen torneo en el Coliseo de Villa Luro que le valió la 5º colocación en la tabla de posiciones en el Clausura 2004, el equipo de Piñas en Sunchales (a. PES) ascendió a la divisional C. No obstante ello, un sinfín de situaciones adversas hacía prácticamente imposible que el equipo continúe desarrollando la práctica activa de nuestro deporte predilecto, y la subcomisión de fútbol rehusó la posibilidad de ocupar una plaza en la nueva categoría.En la decisión final mucho tuvo que ver el inminente regreso del equipo al torneo del Club Cazadores de Bernal. Sin embargo quiso el destino que dicha competencia se trunque y en cuestión de semanas la Institución se encontró totalmente alejada de la práctica activa del deporte. Tristeza y desasón invadió a dirigentes, jugadores e hinchas, quienes no podían imaginarse un semestre fuera de competencia.
Pero, como siempre hay un pero, tras ese difícil momento renació la alegría y la ilusión. Un simple fin de semana bastó para que se resolviera el trasfondo que permita que la llama sagrada no se apague, y que por el contrario, se intensifique más que nunca. En esos dos o tres días los teléfonos no pararon de sonar, los servidores se congestionaron con correos electrónicos y las palomas mensajeras terminaron agotadas.La sede social del club era un hervidero, los hinchas no paraban de agruparse en las inmediaciones para confirmar lo que todos los medios gráficos se encargaban de mencionar en primera plana: el esperado regreso.Sector 7G está de nuevo en escena, pero en esta oportunidad por primera vez por partida doble: luego de un esfuerzo descomunal de la dirigencia para sostener un grupo envidiable de jugadores, el equipo disputará dos torneos a la vez con un excelente plantel que dará que hablar en la Capital Federal y el GBA. Las emociones se multiplican porque esos dos campeonatos tienen un significado especial para el club: en el Coliseo de Villa Luro el grupo consagró sus nuevas incorporaciones e hizo un excelente torneo, consiguiendo el ascenso a la divisional C, mientras que en el Club Tucumán (cuna fútbolistica de los hermanos Koriotto Cáceres) participaremos por primera vez del torneo de más alto nivel de fútbol 5 en el partido de Quilmes.
Como si todo esto fuera poco, y sin mucho tiempo para tomarse un respiro, el primer encuentro de esta nueva etapa enfrentaba a Sector 7G con flamante campeón Villa Sahores, que en sus dos presentaciones en la zona C2 obtuvo sendos triunfos. Las apuestas clandestinas daban favorito al equipo rival, no sólo por los lauros obtenidos sino por la incógnita que representaba el estado físico y futbolístico del plantel luego de su período de inactividad. No obstante eso, nuestros muchachos fueron llegando a las adyacencias del Coliseo de Villa Luro en grupos y muy concentrados, con la clara intención de ganar su primer partido para comenzar con paso firme el sendero que conduzca al anhelado campeonato.
Con el arbitraje del Sr. Bigote estricto, el equipo salió a la cancha con Axel en el arco, Guille y Andy en defensa, y Pablo y Max en ataque, mientras que en la banca como jugador de recambio se ubicaba únicamente el joven Castro, quien no lucía su popular casaca 45 por motivos que se desconocen. La improvisada salita de primeros auxilios , justo al lado del banco de suplentes, tenía a Hernán Aschendorf, cumpliendo con los últimos pasos de su recuperación para volver a la canchas, y a Fede Demarchi, quien seguramente superará rápidamente su dolencia muscular y regresará al equipo la fecha entrante.El partido se desarrolló en la cancha 1, y apenas los equipos realizaban sus movimientos precompetitivos surgió un inconveniente: ambos tenían el mismo tono en sus casacas. Esa dificultad se superó rápidamente con un sorteo en el cual nuestro delantero Max y el azar nos permitieron evitar el uso de las desagradables e incómodas pecheras. Comenzó el partido y desde el minuto cero nuestros jugadores salieron concientes del compromiso que estaban afrontando. Con una extraordinaria presión en la salida del rival y la entrega digna a la que estos jugadores nos tienen acostumbrados, Sector 7G logró tomar por completo el protagonismo del encuentro. Paradójicamente fue Villa Sahores quien no tardó en anotar su primer tanto y ponerse en ventaja a través de un efectivo movimiento de ataque.Nuestro equipo no bajó los brazos y pudo llegar al empate rápidamente con un desprendimiento ofensivo de Andy. Luego no tardaron en llegar los tantos de Pablo y Ariel (que había ingresado por Max) para ponernos en ventaja, lo cual sin duda logró inquietar a los campeones que comenzaron a ser invadidos por los nervios y las imprecisiones. En los minutos finales el ritmo del partido no varió, y tuvo como claro dominador a nuestros chicos, que lograron cerrar la etapa inicial con un 4-2 (un nuevo tanto convertido por Pablo tras una muy buena asistencia del Kabe Castro).
En el entretiempo no faltaron las arengas entre los muchachos, dado el muy buen rendimiento. Hernán en posición de DT ordenó a los chicos y armó la segunda etapa con una nueva modificación: Maxi por Pablo en ataque (quien reingresaría nuevamente en el trascurso de esta segunda etapa).Iniciada la segunda etapa el desarrollo del juego no tenía grandes cambios, y el partido seguía siendo dominado por nuestro equipo. Sin embargo lentamente comenzaba a acaparar elogios la actuación del portero rival, algo así como el Oso Serapio con pelo largo, que se convertiría en la figura descollante del encuentro. Con intervenciones seguras y decisivas evitó en momentos claves que nuestros delanteros aumentaran la diferencia, al punto tal que se llevó varios "recuerdos" de este encuentro, como ser por ejemplo una colección de machucones en su pecho por los pelotazos del Kabe.Abrumados quizá por la eficacia del portero el equipo se descompensó en defensa, y en varias ocasiones Villa Sahores pudo contragolpear, de manera tal que no sólo achicó la diferencia, sino que pudo dar vuelta el partido.En el tiempo restante para la finalización del encuentro los chicos fueron una vez más en busca del resultado, pero nuevamente se toparon con el gigante portero rival. La última y más clara de la segunda mitad (en la que el Oso Serapio bajó la cortina y evitó que le conviertan) estuvo en los pies de Max (quien había reemplazado minutos antes a Andy) quien en un mortífero contragolpe tras una rápida e inteligentísima salida del Axel no pudo convertir debido a un descarrilamiento digno de las mejores películas de acción americanas protagonizado por el arquero rival, que envió el balón al corner y se quedó con dos frutillas para sus rodillas rollizas.Con el pitazo final, la tristeza por el resultado no impidió ver el excelente partido jugado, y los hinchas despidieron al equipo con aplausos.Los jugadores aplaudieron a sus seguidores y se fueron molestos sabiendo que no fueron superados por el rival, pero que esto es fútbol y cuentan los goles (no las intenciones) para ganar el partido. La realidad dice que la derrota duele mucho, pero que jugando de esta manera la derrota se venderá caro y el equipo peleará a muerte por el título deseado (Para vos, Sahores: la suerte se acaba, y jugando así los chicos no tardarán en tener su merecida revancha. Pregunta: A igualdad de puntos, hay una final??).
Para la estadística quedarán varias cosas. Primero, que este fue el primer partido de Andy en Villa Luro, jugó un muy buen encuentro y conquistó su primer tanto en el torneo. Segundo, que este fue el primer partido en el que Maxi no anota un tanto en Villa Luro. Y tercero, que pese a estar aún fuera de estado y algo lento con la pelota, Guille aún recuerda como poner fantasía en momentos que no parecen apropiados para ello (muy lindo caño promediando el segundo tiempo con pisada saliendo por atrás en defensa, que derivó en un foul del rival y su consecuente amonestación).
El tercer tiempo sirvió no sólo para la ingesta desmedida de cervezas sino también para verificar que Waldo con W pudo bajar el tiempo de cocción de sus patys y panchos (no es record olímpico ni mucho menos, pero entre los cinco y los diez minutos nos trajo todos los patys y los panchos. Ojo, eh!). La noche se cerró con las campanadas de las doce, momento en el cual Hernán cumplía 27 años y los vasos de los borrachines que entonaban cánticos de ocasión se chocaban en el aire con los mejores deseos.
EHDEV