Síntesis

18/05/2004

Nooooo!!! ¿Cómo te voy a estar cargando?

El equipo empató en ante un buen equipo, con un intermitente rendimiento en términos generales, en un partido con resultado cambiante y muchos detalles anecdóticos.

El frío se hace sentir en los cuerpos, la temperatura baja considerablemente y poco recordamos del veranito que habíamos vivido hace un mes atrás. Sin embargo, siempre hay tiempo para el deporte, y una nueva fecha del torneo de papi fútbol de Villa Luro ha de disputarse. PES enfrenta en esta oportunidad a la escuadra de Esmeralda, que se encuentra en la disputa por los primeros lugares, ostentando una serie de cinco victorias y dos derrotas.

Nuevamente el equipo se entrentaba un rival de cuidado, y a priori se contaba con la posiblidad de tener entre los convocados a todo los muchachos que tan bien ocuparon sus posiciones en el encuentro anterior. Pero como ya dijimos antes, siempre hay un pero... ¿qué paso esta vez? ¿qué pudo haber ocurrido para que varie la formación del equipo? Como primera medida se dió el regreso de Nico Selles, portero de las primeras fechas, que acomodó su agenda personal y pudo hacerse un hueco no sólo para jugar sino para ser el primero de una larga lista en usar el único inodoro habilitado del lugar. Esto dió lugar a que Axel Kruchevaski (tercera posición para el inodoro, debut en el trono con resultados positivos: sobrevivió a la baranda de los anteriores y encontró un par de ofertas útiles en la revista de Carrefour que veía mientras hacía lo propio) pase a ocupar un lugar entre los defensores en lo que marcó el debut de Rústico, el áspero defensa de las intervenciones quirúrgicas y las interesantes proyecciones ofensivas. Y en segundo término, se produjo la primera ausencia en un aviso dentro del equipo: el goleador de PES, Ariel Kabe Castro, no concurrió en tiempo y forma a la citación que la Subcomisión de Fútbol con motivo de este match. Los motivos a priori son desconocidos, pero no dejaban de circular rumores que decían que posiblemente estuviese de juerga como otros jugadores irresponsables del tipo del Gallego Gónzalez o Cristian Castillo. Otra versión, que se escuchó en los programas del mediodía hacía parecer que sería posible vincular su ausencia a un amorío de ocasión con una ex pareja de famoso cantante de floklore. Sea como fuere, el equipo tenía que superar esta inesperada ausencia, mientras esperaba con algo de preocupación que el querido delantero no esté muerto ni en prisión (y que además tenga un buen motivo para dejarlos tirado en esta instancia decisiva).

El cinco inicial para la primera etapa fue el siguiente: Nico Selles en el arco, Guille (segundo para el momento de meditación en el vestuario, primero para leer las ofertas de Carrefour que un gesto noble le acercó el Tanque y por sobre todas las cosas, habitué del lugar con record favorable: si caga no pierde) y Hernán en defensa, Pablo y Fede en ataque, con los hermanos Kruchevaski relegados a la tarea de pulir y encerar que el maestro tan sabiamente le enseñaba a su alumno en Karate Kid I (sólo que en este caso, claro está, le sacaban brillo a la querida, dura, fría y nunca bien ponderada banca de suplentes). Había dos personas más que vale la pena mencionar como protagonistas de esta noche. Por un lado, se encontraba Don Kruchevaski, padre de las figuras del partido anterior, que luego de la internación de la semana pasada vino hasta Villa Luro para ocupar la posición de DT de honor del equipo. Por otro, el regreso de un personaje recordado, que lamentablemente sería nuevamente protagonista por sus cuestionadas intervenciones: el referí Maleta Cara de Nada, que cobra lo que no existe e ignora lo evidente.

Los primeros minutos del match se mostraron nuevamente favorables a nuestros muchachos. Embalados por la serie de resultados positivos, el equipo verde salió a la cancha y capitalizó a través de Fede Demarchi (de muy buena labor) sus primeras conquistas. Rápidamente el resultado llegó a 4-1, con un gol de Guille Cáceres que fue sin duda el mejor gol de la fecha. Pero los errores propios se empezaron a acrecentar, y el resultado se modificó de manera tal que Esmeralda se fue al descanso ganando 5-4. Mientras tanto el árbitro Maleta Cara de Nada omitió llevar correctamente una simple suma de faltas, en lo que sería el principio de una serie de graves errores. En la segunda mitad luego de una dura arenga entre los jugadores, para darse fuerzas y salir del pozo donde se había caído el equipo más allá del buen inicio; las cosas mejoraron un poco, pero las distracciones no cesaron. Si bien rápidamente se pudo pasar a ganar el partido 6-5 gracias a dos anotaciones de Max Kruchevaski (curiosidad: sin lugar a dudas debe ser la persona que más goles ha convertido en el transcurso de los primeros diez minutos de todos los segundos tiempos que he visto jugar), el partido nuevamente se volvió a desvirtuar por las falencias del referí. En la segunda conquista de Max, el juez indica erróneamente el lado hacia el cual cobró su fallo, señala equivocadamente con su brazo hacia nuestro arco, y Pablo con astucia ante la posición de los jugadores rivales habilita rápidamente al goleador para que anote ante el arco vacío. Posteriormente, una breve debacle que no pasó a mayores. Pocos minutos después Esmeralda consigue el empate a manos del Pelado Toca Culo Que Pedía, quien en el primer tiempo se comió un importante correctivo de Pablo el Tanque luego de intentar "dedearlo" íntimamente para amedrentar su poder ofensivo. Este tanto fue otro fallo discutido, dado que el grandote amanerado y poco hábil pateó con la uña larga del dedo gordo desde atrás de la mitad de la cancha, cosa que pudo observar todo el estadio y también Waldo con W, que lo venía por TV (codificada) desde el buffet. Partido empatado, fallos discutidos, rendimientos decrecientes y para colmo, llega un nuevo tanto del equipo rival, que con pocos minutos por jugar se pone 7-6. El equipo no estaba en su mejor momento, y si el partido se hubiese perdido, la verdad que no podríamos haber dicho que era injusto. No obstante eso, con un poco de maña, y bastante más coraje que fútbol, Piñas en Sunchales demostró que no iba a ser fácil que nuevamente le hagan morder el polvo de la derrota. Entonces con un arranque de furia de los Koriotto Cáceres, traducido en un aguerrido cabezazo de Pablo El Tanque y un nuevo gol del Gordo Pelado, el equipo verde pasó nuevamente arriba en el marcador. En medio de ésto se dió una nueva situación anecdótica (anotada como corresponde en el margen de la libreta de apuntes): un equipo rival llegó por 1º vez a la sexta falta, lo cual trajo aparejado el primer penal largo a favor que estuvo a cargo de Pablo Cáceres, quien pese a la potencia y dirección de su remate no pudo convertir. Con el equipo rival jugado en ataque para lograr una nueva modificación en el resultado, PES desaprovechó quizá a manos de Fede y Pablo la chance más clara de definir el partido, luego de una certera habilitación de Guille. Y en una desafortunada salida de Hernán, el Chala Rasta lastimado que tenía buen dominio la puso junto a un palo, decretando el definitivo 8-8.

Si decidieramos abrir desde este momento un apartado que diga "Situaciones Inolvidables" sin duda estaría alguna estaría Pablo El Tanque reclamandole al mundo que este juez no venga nunca más a dirigir dado su evidente ineptitud. El reclamo se extendió hasta el mismísimo inepto, que anoche se despertó sobresaltado a las cuatro de la mañana y se dió cuenta que la actitud del Tanque era para ser informada al Tribunal de Disciplina (Un poco tarde, no? Pelmazo!). También, claro está, el chico de la mesa, con su cara de no tener nada que ver con lo malo que pueda tener la organización del torneo, diciendo "Nooooooooooooooooooooo!" de una manera inolvidable. O el delantero Maxi Kruchevaski recibiendo el trofeo al mejor jugador del partido con cara de no me corresponde, intentando primero reasignarle otro ganador y luego mencionando que se lo quedaba por su alto rendimiento de la fecha anterior. Y no podía faltar la cara de Fede esperando los anhelados patys de Waldo con W que tienen un método de cocción nunca antes visto que implica una demora de no menos de 35 minutos de reloj de arena. Volviendo al deporte y dejando la chabacanería de lado, la realidad indica que cualquier resultado hubiese sido viable, dado que si bien el potencial conocido de nuestros muchachos es superior a lo que demostró Esmeralda en éste encuentro, no debemos olvidar que tanto grupal como individualmente la actuación no fue buena.

Y créanme, amigos, que habiendo visto muchos partidos sacar un empate contra un rival complicado no jugando bien no es un mal resultado. Es cierto que atenta contra las aspiraciones de campeonato, que el puntero invicto Villa Sahores se aleja aún más, pero además de ese punto que se escapó en esta fecha para todo lo que resta por jugar es bien distinto anímicamente un empate a una derrota: hoy por hoy, cualquiera que vea al equipo en la cancha, mire la tabla, vea los resultados obtenidos o simplemente lea el nombre del club saca las mismas conclusiones: hace falta jugar muy bien a la pelota y poner mucho huevo para ganarle a estos jugadores.

Bonus track: Amigos, ustedes saben que yo disfruto un montón de las síntesis como ustedes, asi que no hace falta agradecer nada (con que los directivos pagasen el sueldo acordado en término sería más que suficiente...)

Lo que si, quizá sea bueno reconocer que mucho de esto se lo debemos dos personas:

- El legendario Edgar Vivar, que era un individuo que seguía a Tom y Daly aun sin formar parte del equipo, haciendo reportes que algunos de ustedes conocen, y que sin duda eran tan necesarios luego de los partidos como son estas sintesis ahora. Piensen que en esas notas se reflejan, además de partidos de papi fútbol, cosas muy especiales, como el día que se quiebra Pablo la clávicula en tres pedazos, nosotros ganamos y Guille juega quizá uno de los mejores partidos de su vida, el día que El Tanque vuelve a jugar luego de esa puta quebradura que implicó tantos miedos, un comentario sobre la "nueva relación" sentimental de Jirafa Perkins Cáceres, ahora felizmente casado con "esa chica" llamada Vanesa que en algunos meses será la madre de su futuro hijo, las inolvidables aventuras y andanzas de Martín, Chizi, Kia Dieguito, Ferny Maraca y el Goma (capo de la hinchada de TyD) y muchas cosas más, claro.

- Ale Andrada, quien organizó las Copas Fenix en el Club Tucumán, y los posteriores campeonatos de mayores; pero más que por eso por su particular manera de vivir todo esto, muy parecida a la nuestra, de lo cual es un ejemplo sobrado su recordada revista de "Fenix, una forma de Vida", pionera en esta clase de cosas. Para los muchos que no lo conocen, Fenix era el equipo donde él, un pibe de siempre del club que ahora anda los treinta, empezó a jugar siendo adolescente, en la categoría D, y empezó a subir con el equipo dentro del campeonato, hasta salir primero de una manera especial (luego de perder el partido decisivo que todos vimos, con banderas, bombos y demás, el segundo no pudo ganar, y ellos se consagraron campeones igual, festejando tal logro en aquella noche de verano con un enolvidable clavado desde el trampolín alto de nuestra querida pileta).

En definitiva, como Maxi Kruchevaski decía en la semana previa, son muchas cosas las que van a quedar grabadas en esas letras que el tiempo no va a borrar, y que vamos a volver a vivir cada vez que las leamos. Ya lo dijo Cris Morena en una de las letras de sus inolvidables canciones de Chiquititas, pero suena mejor decir que lo leímos en "El Libro de los Abrazos" de Galeano o que sabemos latín (Re-cordis): "Recordar es volver a pasar por el corazón". No es poco, no?

Informó para ustedes: EHDEV