28/09/2004
No hay dos sin tres...
Tres derrotas consecutivas, tres ausencias en el plantel, tres fechas sin poder contar con todo nuestro potencial. El equipo no hace pie, tiene muchas falencias... y las fechas siguen pasando.
Es complicado escribir cuando los resultados no acompañan. Luego del tercer partido, se han cosechado tres derrotas que han calado hondo en el ánimo de todos nosotros. Jugadores e hinchas habían comenzado esta nueva etapa en Villa Luro con la esperanza de pelear bien arriba, pero la realidad nos sacude con un último puesto en la tabla de posiciones. Por qué? Tan mal estamos jugando? Tan brusco es el cambio de una categoría a la otra? Sin duda alguna el motivo por el cual el equipo se encuentra en caída libre no es uno solo. Factores como el estado físico, el ordenamiento táctico, la poca fortuna y un plantel numeroso que por distintas causas siempre termina siendo reducido tienen sin lugar a dudas mucho que ver.
Examinemos como ejemplo lo ocurrido en esta fecha. Nuestro rival era Peayo, un equipo al cual el calificativo discreto le queda grande. Parado con dos delanteros altos, una defensa compuesta por un pelado aguerrido y un gordito de película, su "fuerte" pasaba por un arquero que se las ingeniaba para intentar salir jugando con muy poca habilidad y mucho de audacia. Con eso les alcanzó para ganarnos 5 a 4, en un partido donde seguramente el resultado moral que alguna vez publicó "Sólo Fútbol" hubiera indicado un empate o un apretado triunfo de nuestro equipo (pero, seamos francos, eso a quien carajo le importa, no?).
Para el encuentro en cuestión en principio estaba en duda el regreso Ariel Kabe Castro, quien no había podido jugar el match anterior por un cuadro febril que se extendió hasta el fin de semana. Descartado el joven delantero porque aún no estaba recuperado totalmente, surgieron otros problemas que derivaron en más ausencias para el partido: por un lado Andy González no estaba en plenas condiciones físicas y por otro, Fede Demarchi, quien debido a estar sumergido en un vendaval de trabajo actuarial no pudo llegar a disputar el encuentro (Inconvenientes que plantean la jornada laboral extendida, el capitalismo salvaje y el potencial económico de Watson Wyatt). Como si fuera poco en tampoco pudo concurrir nuestro capitan-DT Hernán Aschen, quien se encuentra abocado luego de su jornada laboral a estudiar Actuarial III Parte Saenz, el último exámen que lo convertirá en profesional.
Empezamos mal: no contábamos con tres jugadores muy importantes dentro del plantel, y faltaba también como acabamos de señalar nuestro DT para que haga las tácticas y los cambios. Además, como si todo esto fuera poco, debíamos recurrir a alguien más para formar un equipo de cinco jugadores.
Ahí se vió la primera luz de esperanza en una noche complicada: una vez más Javi Tití Lencina asistió a jugar para Sector 7G aunque le avisamos el mismo día, apenas unas horas antes del partido. Con ropa y zapatillas prestadas,se lo vió en buen nivel en la defensa y pudo conquistar el mejor tanto del equipo, en la primera mitad, cuando S7G daba vuelto el resultado y pasaba a ganar 3-2.Para la estadística digamos que el partido comenzó con Axel en la valla, Guille con Javi en defensa y Maxi junto a Pablo en ataque. El banco de suplentes por primera vez se encontraba solitario, sin nadie que tome la posta de "pulir, encerar" que alguna vez hizo famoso al Maestro en Karate Kid I. El partido en sí se disputó en la cancha 2, con el arbitraje del Sr.Juez Flaco y Melenudo. Si la memoria no me falla, se trata del juez que alguna vez ha tenido algún cruce con nuestros delanteros (fue el que le sacó azul a Ariel Kabe en el torneo pasado y en este encuentro amonestó a Pablo el Tanque). Su actuación fue discreta debido a que si bien tuvo errores en el transcurso del partido, no fueron tan groseros técnicamente ni tan graves como para influir en el resultado.
El desarrollo del encuentro en cuestión tuvo en el PT unos minutos para cada equipo. Mientras Peayo arrancó superando y sorprendiendo a nuestro equipo, luego los chicos nivelaron el marcador y pudieron sacar ventaja (además del lindo gol de Javi, destaquemos que nuevamente Pablo el Tanque metió dos pepas y que Max puso su toque a la red luego de un quite ofensivo consecuencia de su presión en la salida del arquero rival, que perdió el balón al intentar tirarle un caño). En el ST tuvimos claras opciones como para aumentar el marcador, pero por diversos motivos la pelota no llegó a la red. El mismo problema de ineficacia en la definición lo tendríamos en toda la etapa, como ya nos ocurrió con Villa Sahores (Qué pasa en segundos tiempos?). De esta manera una doble pared de Maxi y Guille, un cabezazo de Max, un zurdado de Guille luego de una linda apilada, un potente disparo de Pablo y otras varias llegadas no pudieron capitalizarse.
Como contrapartida, Peayo logró en base al mismo juego que planteó desde el minuto cero achicar la diferencia con un gol de rebote (cosechado por un duendecito que empezó de suplente y luego jugó de delantero) y empatar el partido con un gol que lo dice todo: el gordito de película le pegó con zurda, la pelota le dió en el pie derecho, describió una comba pocas veces vista y entró suavemente por arriba de todos. El cierre del marcador vino gracias a una excelente pared en velocidad de los dos delanteros rivales que tuvo como culminación un potente remate que vulneró a nuestro golero...previo nuevo rebote, en este caso en Javi, para descolocarlo.El final del partido nos encontró con una desazón pocas veces vista. En el vestuario el silencio desolador de nuestros jugadores sólo se interrumpió por el discurso progresivo de un personaje total que hacía las veces de DT para sus jugadores, que muy concentrados en sus palabras sólo parecían pseudomercaderes del fútbol amateur (como nuestro conocido Imprenta Villagra, bah!).
La sonrisa no se evindenció ni en el tercer tiempo, dado que no fue una noche feliz para nuestro equipo. Las cervezas corrieron para ahogar penas y bajar los patys y los panchos, pero no hubo brindis ni festejos. Fue una noche como hace mucho tiempo el club no vivía. Un duro sopapo a la ilusión( el peor de los tres de este torneo sin duda) que nos deja en una posición complicada de cara a nuestro próximo encuentro con Macrobióticos, un rival muy complicado que enfrentaremos que la semana que viene. Quizá en esa oportunidad como tantas veces se escuchó en los estadios argentinos, el grito enfervorizado de las masas potencie el coraje y las cualidades futbolísticas de este grupo con sed de revancha para comenzar de una buena vez a dar vuelta la historia. Por que, sin duda amigos, " es la hora, es la hora, es la hora de GANAR...".
EHDEV