19/10/2004
Ni palmas ni silbidos
Segunda derrota de Sector 7G en tres presentaciones. El equipo no termina de afianzarse y muestra un rendimiento con altibajos que complica la clasificación.
Otro lunes, otra fecha en el Club Tucumán. Como es un hábito en las últimas semanas, este día tan especial donde la mayoría debe retomar sus actividades laborales (salvo los panaderos, los peluqueros y Maxi Kruchevaski) es el elegido por Ale Andrada para que nuestro equipo salga a la cancha.
Tras habernos recuperado del traspié inicial con una victoria en la fecha pasada, el equipo está dispuesto a seguir con su camino victorioso nada menos que ante Las Palmas, el tercero del torneo anterior (que por cierto eligió casacas muy pero muy feas).
Pero (como siempre hay un pero, se acuerdan?) la historia se complicó, y en lugar de continuar con el buen paso el equipo sumó su segunda derrota del certamen. El resultado final fue 5-7, el partido fue muy parejo en todo su desarrollo y pese a la derrota hubo una serie de detalles para destacar (tanto buenos como no tanto, claro).
Todo comenzó cuando Nico, Javi, Pablo, Gera y Maxi salieron al campo de juego. Con Guille Cáceres como único jugador de recambio en el corralito de suplentes (no pudieron estar presentes en esta oportunidad Axel y Andrés, quien luego llegó para la birra), el partido se inició y todo hacía pensar que sería una noche feliz para Sector 7G. Tras un buen cabezazo de Maxi para abrir el marcador, se vió la magia que todos anhelaban en los pies de Gera: la Brujita gambeteó un rival, llegó contra la raya y tiró un caño simil Riquelme a Yepes que generó aplausos en la popular. La jugada culminó con un fructífero ataque de Sector 7G que casi culmina en gol tras un disparo de Javi el Titi de Solano (que anda parejito en el torneo, buen rendimiento en defensa, interesantes proyecciones pero en este partido en particular abusó un poco de las infracciones).
El partido siguió pero la magia se fue apagando paulatinamente. Digamos que S7G tuvo unos muy buenos diez minutos iniciales donde logró un 3-1 parcial (el segundo fue de Pablo, casi un calco del de Maxi, y el tercero de Gera tras una desinteligencia defensiva de Las Palmas) , pero luego se rendimiento fue decayendo y el resultado final de la primera etapa fue 3-3.
La única modificación que se realizó en este primer período fue el ingreso de Guille por Maxi, con la modificación en la línea defensiva dado que Pablo el Tanque pasó a formar parte de la línea de ataque.
En la segunda mitad apoyados en el buen trabajo que realizó el clon del Yerbatero González (así lo bautizó Ale al Nro. 5 rival que anotó la mayoría de los tantos), Las Palmas pudo sacar una diferencia de dos tantos que luego a lo largo del partido se encargó de consolidar. Sector 7G al estar en desventaja se jugó al ataque de manera tal que sus líneas se desbalancearon y quedó muy vulnerable en defensa. Para colmo los Koriottos empezaron a tener dificultades: Guille no tuvo una buena noche con la pelota y su habitual salida con el balón por el lateral izquierdo estuvo ausente y Pablo pese a su potencial en la red (dos conquistas en el segundo tiempo, tres en el partido, el goleador del equipo en el Club Tucumán) sufrió un fuerte golpe en la clavícula que se había quebrado en Cazadores.
Así las cosas el marcador final evidenció que el equipo no tuvo una buena noche, pero tampoco la peor: se perdió con un rival sin alto vuelo futbolístico pero muy conciente de sus virtudes y defectos, que gracias al esfuerzo y safricio de sus jugadores obtuvo una muy buena colocación en el torneo anterior donde vencieron a más de un equipo de estrellitas y mercaderes del amateurismo.
Hubo cervezas (varias), milangas (la novedad del buffet de Cacho. "Algo aceitosas pero sabrosas" diría Homero), charla (mucha, ya que varios tuvieron que lidiar con un tardío regreso a casa), hinchada (sobresalieron La Mole, Aníbal, Jorgelina y Fede Bello en la previa de su viaje a Córdoba), pero no hubo victoria.
Esta derrota no es el final de la esperanza de clasificación ni mucho menos. El equipo tiene tantas chances como la fecha anterior, dado que restan varios partidos y la clasificación está lejos de definirse aún. Lo conveniente para no perder las aspiraciones sería que el equipo trate de mantener una regularidad en el juego (en particular en determinados jugadores que tienen grandes altibajos de un partido a otro), para que el sueño de meternos entre los mejores pueda ser posible. Estamos a tiempo y sólo depende de nosotros (con todo lo que ello implica, claro).
EHDEV