01/06/2004
Mala noche, buen resultado
El equipo ganó ante un mediocre rival por un resultado ajustado, jugando su peor partido del torneo tanto individual como colectivamente.
Luego de secarme las lágrimas (con el trapo que le zarpamos aquella vez a los putos de Manchester) por el emocionante prólogo que Max Kruchevaski me dedicó en la semana, me dirigí una vez más a Villa Luro para relatar una nueva jornada deportiva. Fecha Nro. 10, mitad de campeonato, y en frente un rival como Pampero, que si bien no tiene aspiraciones de campeonato (serie 4-1-4), los resultados anteriores que ha obtenido no hacen más que demostrar que le puede ganar a cualquiera. Nuestros muchachos llegaban algo golpeados por la peor serie del torneo: dos partidos sin ganar, con un empate y una derrota. Para colmo de males se presentarían algunas circunstancias que impedirían una vez más contar con la totalidad del plantel. A una nueva ausencia de Nico Selles se le sumó la lesión de Hernán Aschendorf, quien luego del partido de la semana pasada continuó con sus dolores de espalda al punto que tal en su última visita al médico le diagnosticaron hernia de disco. Teniendo en cuenta que la resonancia magnética que indicará el grado de la lesión se realizará el próximo jueves, le hacemos llegar desde este cada vez menos humilde reporte semanal nuestros mejores deseos de pronta recuperación. La gota que rebasó el vaso, sin embargo, fue el cuadro de abstinencia de birra que presentó Ariel Kabe Castro para entrar a la cancha. Sólo en la ingesta de facturas, obleas, mates y gaseosa se puede explicar su comportamiento. Rabioso, desconcentrado, ido, malhumorado, el goleador de Piñas en Sunchales no estaba en su mejor día, y pronto se iba a encargar de demostarlo.
Dejando de lado el parte médico, pasamos a la formación titular para este cotejo, que se desarrolló en la cancha 1: PES alistó a Axel en la valla, en la línea de fondo jugaron Fede Demarchi por derecha y Pablo el Tanque por la izquierda (innovación táctica para tener en cuenta), mientras que en la delantera estaban Kabe Castro y Max Kruchevaski. La franela, el blem, los bolsos y las camperas estaban bajo la tutela de Guille Cáceres, único suplente, y Javi "Titi" Lencina, de quien por su poco común vestimenta y sus conocidos usos y costumbres no se sabía si era un empresario, un represante de jugadores , un barrabrava o un hipotético nuevo valor de PES (Comentario al margen: trascendió extraoficialmente que la Mole Gusti no concurrió al estadio por problemas vinculados a la supuesta reventa de entradas que denunciaron los directivos de Villa Sahores en el partido pasado). Con el arbitraje del hermano malo de Pedro Damián Monzón, el partido tardó unos minutos en comenzar dado que el organizatutti menos popular encargado del control de la mesa (que cometió el despropósito de ingresar al vestuario en la previa al partido para que PES acelere su salida, teniendo en cuenta que "el rival ya estaba", y olvidando que tenemos el premio "Rinconcito de Luz" por ser los eternos boludos que siempre le tenemos la vela esperando una hora y más para el comienzo de cada encuentro semanal) se había adueñado de la pelota y charlaba amistosamente con el otro organizatutti "Noooooooooo! Cómo te voy a estar cargando?" de la cancha 2. Gracias a la sagaz intervención de un integrante de Pampero, que cansado de esperar intimo con un certero y potente grito al poco pillo lugariente, el partido finalmente pudo comenzar, para alegría de los niños, de Javi Lencina que estaba en las gradas aburrido charlando de vaya a saber que cosa con el único suplente y del Pipo Gorosito de Villa Luro, que no estaba dirigiendo y quería relojear que pasaba en nuestra cancha.
Desde los primeros minutos el trámite se mostró favorable a nuestros muchachos, aunque esa superioridad no sólo no se plasmaba en la red sino que también acompañada con cierta desprolijidad para cubrir posiciones tanto en ataque como en defensa. El infantil gol de Ariel Kabe desde la mitad de la cancha y las reiteradas intervenciones de Axel desde la portería mostraban que el rival tenía muchas falencias pero PES no estaba en una buena noche. Como si esto fuera poco Ariel comenzó con la sintomatología anunciada precedentemente y abrumado por la ausencia de alcohol en sangre se olvidó de jugar, se puso a divagar en medio del partido, distrajo a nuestros jugadores con actitudes infantiles y, por ende, las cosas se complicaron aún más. Pampero, el equipo rival, no contaba con grandes valores entre sus jugadores. A su limitado arquero le podíamos agregar un veterano gordito con muy poca pinta de futbolista que ante la pasividad del equipo utilizó sus recursos para complicarnos bastante, especialmente en el segundo tiempo (imaginesen si nos complico el viejo cerdito con cola de resorte que se llevó la estatuilla al mejor jugador del partido). En la intrascendencia del juego de PES, donde la falta de marca, proyección, garra y fútbol fueron un común denominador, tenemos que destacar el golazo que hizo Maxi Kruchevaski en el ST: luego de una interesante jugada colectiva, conecto a la red de taco un pase del Koriotto calvo.
Luego, la debacle total ... Ariel Kabe insultando a la pelota por negarse a pasar entre las piernas de sus adversarios, la defensa haciendo agua ante los ataques rivales, la delantera con poquísimo peso para inquietar al Primo de Clemente (el arquero rival) e incluso Axel, nuestro portero talismán (si ataja, PES gana!), con algunas intervenciones meritorias y otras poco felices. Y de esta manera, un partido donde el resultado estaba cuasi definido en favor de nuestra Institución (6-2) , se empezó a complicar cada vez más. Gol a gol, paso a paso, o como quieran llamarlo, Pampero se hizo fuerte hasta llegar al empate, que motivó la desesperación de nuestros jugadores e hinchas.
Quedaban escasos minutos por jugar y así como en varias ocasiones esos segundos fatales fueros cruciales para que nos empaten partidos, en esta oportunidad el destino quiso que en la zurda de Ariel Kabe Castro "Piñas en Sunchales" setencie el definitivo 7-6. Sin demasiados festejos por la pálida imagen que dejó el juego colectivo del equipo, nuestros muchachos ingresaron al vestuario con la tranquilidad propia de una victoria que permite mantener un lugar de privilegio entre los cuatro primeros de la tabla de posiciones de la zona D2.
En el tercer tiempo, Waldo con W trató de revertir el mal momento de la semana pasada y además de aumentar la cantidad de cervezas en stock nos brindó una explicación detallada sobre el motivo por el cual los patys demoran un poquito más de lo previsto. Ahora que sabemos que las hamburguesas están congeladas, todo nos queda mucho más claro. Entre risas, cervezas y panchos (que demoran mucho menos) se cerró una noche distinta, donde el equipo no jugó como quiere su gente pero obtuvo un resultado positivo.
No estamos satisfechos pero (porque recuerden que siempre tiene que haber un pero) es mejor corregir errores y/o actitudes con los tres puntos asegurados, no les parece?
EHDEV
Estimados auspiciantes: dado que el club no está en condiciones de costear mi salario , me veo en la obligación de solicitarles su colaboración invitandolos cortésmente a publicitar en http://sector7g.kriminal.com.ar, la página oficial del equipo