Síntesis

30/11/2004

In your face

Contra los pronósticos, los fallos del parcial Pérez, las patadas y la racha de resultados adversos, los chicos salieron a jugar como en los mejores momentos y dieron cátedra de fútbol a un equipo con historia (y por lo visto, también histeria).

Jornadas deportivas son las que nos convocan semana tras semana. Pero sin duda esta quedará en el recuerdo de todos los presentes y en el imaginario de los que lean esta crónica. Nueva noche de calor en Quilmes, y el alicaído plantel de Sector 7G enfrentaba ni más ni menos que a una de las instituciones de mayor renombre dentro del Club Tucumán: Tato %. Su fama se debe a que entre sus jugadores podemos encontrar glorias que vienen jugando los torneos desde antes que varios de nuestros jugadores nacieran.

Varios tienen más torneos ganados que nosotros partidos jugados, pero lamentablemente también muchos de sus jugadores son reconocidos por su pedantería.

Pero para que esta noche se trasnformara en algo inolvidable tuvo mucho que ver que la responsabilidad de impartir justicia dentro del campo de juego recayera sobre el Sr. Pérez, quien es conocido por su afinidad con el plantel de Tato % y de quien ya se tienen sobrados antecedentes en partidos de este tenor (los Koriotto suelen recordar siempre aquel partido que jugaron para T&D donde a Pérez cuando terminó el match sólo le faltó consolar a los rivales, abrazarlos y pedirles disculpas por no haber podido hacer nada más para que ellos clasifiquen).

Como suele ocurrir en estos partidos (y como cuestionamos en los otros partidos, cuando esto no sucede y pasan cosas inexplicables) los jugadores estaban con una gran motivación, dado que incluso las queridas matemáticas aún dejaban una infima chance de clasificación sujeta a que Sector 7G gane los dos compromisos que aún debía jugar (es decir, éste y el que el miércoles jugaba contra JJ Urquiza).

El plantel de S7G estaba casi completo para este encuentro. Y digo casi porque solo faltaban Axel (que se está recuperando de la intervención quirurgica a la que fue sometido) y Guille Cáceres (que estuvo trabajando todo el fin de semana en el Banco, al lunes no podía más de cansancio y comprometió su asistencia para el miércoles). La formación inicial fue Nico, Pablo y Javi, Max y Gera. En la banca se encontraba el defensa Hacha Brava, junto con la Mole Gusti.

Desde el minuto cero el partido se dió de una manera que no muchos esperaban. La irregular campaña de Sector 7G hasta el momento tuvo un parentesis y nuestros jugadores nos permitieron ver una verdadera demostración de fútbol, superando al rival en todos y cada uno de los lugares de la cancha.

Nico tuvo una gran actuación en la portería, Pablo anuló al goleador del equipo rival Adrián (ex jugador del Real Madrid), Javi fue en esa primera etapa su complemento ideal en defensa, y los delanteros (Max y Gera) tuvieron una noche memorable, creando juego, tocando, moviendo el balón con criterio para buscar la mejor alternativa de pase.

Básicamente el partido tendría que haber tenido en esta primera etapa un marcador abultado a favor de Sector 7G, pero la fallas en la definición y los "fallos" (nunca tan apropiada la palabra para definir la actuación del juez del encuentro) del Sr. Pérez lo impidieron.

Tato % estaba atónito: no entendía bien como su fútbol no daba resultado, y todas sus líneas evidenciaban falencias muy importantes. Nunca su juego estuvo a la altura del partido, y cuando las cosas no salían comenzó a utilizar recursos que poco tienen que ver con lo deportivo. Palabras, patadas, agresiones, en un "todo vale" que contaba con el visto bueno de Pérez y con la pasividad de la Mesa de Ale Andrada. A esta altura si el encuentro no se transformó en una batalla campal fue pura y exclusivamente porque nuestros jugadores trataban de evitar los conflictos, seguir con su juego y doblegar definitivamente al adversario.

Pero (como siempre hay un pero...) todo tiene un límite. Si bien esta claro que la clase de fútbol que nuclea a los jugadores y simpatizantes del club no tiene nada que ver con la violencia, eso no quiere decir que Sector 7G permita que se lo lleven por delante con distinto tipo de situaciones arbitrarias e injustas. La tarjeta azul que recibió Gera Bello fue una clara señal de que las cosas estaban transitando por el camino equivocado y el vaso estaba a punto de derramarse. En un encuentro de estas características, donde las faltas malintencionadas y desde atrás eran ignoradas, el habil delantero tuvo que dejar el campo por impedir la ejecución de un tiro libre rival cuando no se había pedido la distancia correspondiente.

En esa segunda etapa del encuentro, donde ahora en defensa la muralla la formaban Hacha Brava González y Pablo el Tanque, Sector 7G siguió gobernando el partido a su antojo, siendo sus jugadores los protagonistas de las mejores jugadas del partido. Dejando de lado el bien juego colectivo, se pudo ver entre otras cosas: la alta efectividad de Pablo que anotó dos tantos incluso jugando en defensa, la clásica entrada de Max en los segundo tiempos anotando un tanto (algo que hace mucho no se daba pero era marca registrada del delantero), la férrea marca de Hacha Brava que si bien no está totalmente recuperado de su lesión deja todo en cada pelota en los minutos que puede estar en el campo, el excelente momento de Nico Selles en la portería (sin duda alguna el jugador más regular en todo el torneo), el polifuncional Javi Titi Lencina que comenzó marcando abajo y terminó de delantero junto a Max, cumpliendo un muy buen papel en ambas posiciones y todo el estio y categoría de Gera, que puso su magia en el rato que Pérez lo dejó estar en el campo.

Centrandonos un poco en el encuentro en sí, el score para este momento estaba solamente 3-2 a favor de Sector 7G. Los goles, como dijimos antes, fueron obra de Pablo el Tanque (2) y Max. Para Tato % los tantos fueron conquistados por Adrián, en las dos únicas veces que pudo tocar la pelota.

Si contáramos situaciones de gol o posesión de la pelota, el resultado sería catastrófico para los históricos (o histéricos?) del balompié amateur.

Cuando el reloj estaba a punto de decretar la victoria la impotencia de Tato % no pudo contenerse más. Lejos del momento de esplendor que los ubicó al principio del torneo en la cima de la tabla de posiciones, la realidad del encuentro los ponía de cara a su peor faceta: la prepotencia y la agresión altanera. Y fue Max quien tras una nueva jugada en ataque de Sector 7G desató la ira incontrolable del morocho pelado y el arquero canchero.

El morochón increpó e increpó a nuestro delantero buscando su reacción, para armar una batahola en medio del campo de juego, pero nuestro muchacho (que entendió el verdadero juego perfectamente)se quedó completamente pasivo ante esta demostración del rival. Pérez en una nueva medida cuestionable los expulsó a los dos, y el defensa siguió con los improperios de manera tal que no sólo eran verbales sino propiciaban un contacto corporal.

Y entonces pasó lo que tenía que pasar... Pablo se colgó del defensa morochón que seguía buscando a Max, el arquero rival enloqueció y pedía la silla eléctrica para todo Sector 7G, uno aprovechó la movida y quizo ir a buscar a Pablo que estaba en el piso con el morochón, pero se topó con la cabeza de Hacha Brava, en fin, toda una serie de cuestiones que poco tienen que ver con lo deportivo, que no fueron generadas por el plantel pero que sirvieron para demostrar una vez más que los chicos no se atemorizan con bravuconadas.

Con mucho de tristeza pero con la convicción de que el insignificante tiempo restante no podía jugarse, Perez dió por terminado el partido y Sector 7G sumó su segunda victoria consecutiva, probablemente la más importante en el torneo del Club Tucumán.

En los rostros de los jugadores y simpatizantes del equipo se podía ver una mueca de satisfacción: el equipo ganó un partido muy importante, está recuperándose lentamente, tiene chances de clasificar, pero lo que aún es más importante, ganó respetando su estilo. Por eso en el tercer tiempo las cervezas trajeron más sonrisas que nunca, por eso los correos electrónicos y los llamados del día siguiente no tenían otro tema.

Sector 7G necesitaba una noche así para sertirse vivo, para saber que puede estar en peleando arriba, para levantar el ánimo alicaído por este semestre de malos resultados. Lo consiguió, y valió la pena festejarlo de esta manera, no les parece?

EHDEV