Síntesis

28/12/2004

Historias mínimas

Un partido que se juega contra un rival inesperado, un desarrollo del juego que repercute en terceros en discordia, una Banda que aparece por primera vez para alentar al equipo en el regreso del Kabe al equipo y un problema recurrente que sirve de desenlace.

Como suele ocurrir en los partidos de Villa Luro, el horario de llegada al Coliseo no guarda relación con el supuesto inicio de partido. Pero en esta oportunidad, hubo una persona que si respetó la consigna de llegar a horario: se trata de Ariel Kabe Castro, quien volvía a jugar en el torneo y concurría con su propia hinchada: Gutierrez, el Gallego y el Gordito Bobaloo (un pibe nuevo en la Banda, que hace las veces de mulo de los mayores dado que tadavía está "a prueba"). De esta manera, la llegada del resto del plantel (los dos pares de hermanos Cáceres y Aschendorf) encontró a los cuatro lugarientes que comían panchos y tomaban gaseosa ante la atónita mirada de Waldo con W, que trataba de alejar al máximo su stock de cerveza del potente delantero que alguna vez dejó su sello en el parquet del buffet.

Se sabía de antemano que el rival era Pepe Fútbol, que no andaban para nada mal y que se trataba de un encuentro complicado. Lo que no se sabía era que Martín Cara de Bueno (que contrajo nupcias recientemente y aprovechamos la oportunidad para saludarlo y felicitarlo como corresponde) había hecho una modificación de último momento y nos puso en esta fecha contra Serena, puntero invicto al cual hasta ahora nadie había logrado ganarle.

En el vestuario el equipo aún no sabía este feliz detalle, y debatía con la Ardilla Montillo, jugador de Macrobióticos, sobre la calidad de este equipo que casualemente enfretaría minutos más tarde (en realidad no sólo debatía, sino que también se hablaba de incentivación, mientras se recordaba el ocurrente momento vivido con el arquero agresivo de ese equipo la semana anterior en el buffet, cuando entre cervezas y cargadas el obeso portero con aires de vikingo mencionaba que no podía creer como habían perdido con S7G dado que él creía que si jugábamos cien veces más las ganaban todas ellos. Ahí fue cuando se le recordó que S7G era su papi, dado que le ganó las dos veces que se enfrentaron, lo cual generó no sólo una potenciación de su ira, sino reiteradas invitaciones para jugar amistosos que obviamente el equipo no aceptó mencionando que sólo se motiva ganandole por los puntos).

Ya en la cancha 1, el Sr. Noooooooo!!! y sus cómplices fueron quienes vinieron con el dato de Serena como rival de turno, lo cual logró que el equipo y su hinchada (el Gallego, Gutierrez y el Gordito Bobaloo) jugaran contra el gran candidato sin saberlo previamente (como ocurrió la primera vez que se Sector 7G enfrentó a Villa Sahores).

Pero (como siempre hay un pero) esa no sería la única sorpresa de la noche.

El partido comenzó y a diferencia de los que esperaban todos los espectadores, el dominio del juego era de Sector 7G y no de Serena. El tanteador fue abierto por un disparo de media distancia de Guille Cáceres, y si bien el rival llegó rápidamente a la igualdad, eso no desanimó a nuestro equipo, dado que con un nuevo disparo desde lejos (probablemente uno de los mejores goles del torneo) Pablo el Tanque batió al enorme y muy buen portero de Serena que no paraba de recriminarle a sus compañeros los errores que estaban cometiendo.

Con este cuadro, los chicos de Villa Sahores que estaban por irse del Coliseo luego de jugar en el partido anterior, se quedaron a hacer fuerza por Sector 7G, que daba sobradas muestras de poder cortar el invicto del puntero del torneo.

El tercer tanto de Sector 7G llegó de la manera quizá menos esperada: en su mejor partido en el equipo, el joven valor de las inferiores Nicolás Aschendorf tomó la pelota en mitad de cancha, la aguantó, superó a su marca y la cruzó con violencia al palo más lejano del arquero para luego desahogarse en un grito sostenido por ese gol que se le venía negando. Los dos goles siguientes fueron convertidos por el artillero del equipo, el Kabe Castro, quien con su patada de burro logró vencer a un portero que a esta altura estaba histérico por la manera en la que nuestros jugadores llegaban a su portería. Claro está que nuestros chicos no jugaban solos, en frente estaba el puntero, que si bien estaba siendo superado tenía jugadores con buen trato del balón que por lo menos lograban que la diferencia en el marcador no sea muy significativa. Con este cuadro de situación, el primer tiempo terminó 5-4 a favor de Sector 7G, que salió de la cancha y se refugió en el vestuario para tratar de vencer al principal rival que tenía para el segundo tiempo: el cansancio y la falta de estado físico de varios de sus jugadores (Aclaración:mientras nuestro equipo tenía sólo cinco jugadores, Serena contaba con los cinco de campo, tres suplentes, una hinchada numerosa, un DT, un preparador físico, un ayudante de campo, un remisero personal que transaladaba a los jugadores y hacía de porrista en el entretiempo y un perro feo que hacía las veces de mascota).

Luego del descanso, Sector 7G salió a la cancha con el mismo ímpetu que en la primera mitad. Sin embargo, la presión de Serena se hacía notar y con varias llegadas lograron ponerse adelante en el marcador, lo cual en principio hacía parecer que nuestros chicos habían bajado los brazos. Pero no fue eso lo que ocurrió, dado que con dos tantos más de Ariel Kabe Castro y otro de Nico Aschen los chicos dieron pelea hasta el final, logrando que el marcador estuviera a poco menos de diez minutos del final en un empate en siete tantos.

A esta altura de la noche, los chicos de VIlla Sahores se comían los codos y ya estaban dispuestos a hacer real la incentivación para nuestro equipo.

Pero lamentablemente pese a que se estaba doblegando al puntero, no se pudo hacer lo mismo con el cansancio: el Kabe Castro luego de anotar su última conquista pidió ir al arco en un hecho sin precedentes en la historia del fútbol amateur. Asimismo Hernán Aschen sentía el esfuerzo físico del partido. Así la estructura del equipo se resintió y comenzó a dar ventajas (como poner al Kabe al arco...) que un equipo como Serena no desaprovecha.

Hubo tiempo también para que Guille reemplazara a Ariel en el arco, mandándolo arriba para que por lo menos le pegue al arco cuando le llegue la pelota, pero era demasiado tarde, la suerte ya estaba echada y Sector 7G sumaba otra derrota pese a su muy buen partido.

El score final indicó 8-14, quizá una diferencia que no tuvo que ver con la mayor parte del partido. Los chicos de Serena se fueron satisfechos con otra victoria, aunque era evidente que el partido les costó más de lo que pensaban. Y nuestros chicos siguieron hacia un tercer tiempo donde las cervezas sirvieron para saciar la tristeza que generó el desenlace de un partido que con un plantel más numeroso podría haber tenido otro resultado...

EHDEV