07/10/2004
¿Hijos nuestros?
Tras tres derrotas consecutivas, S7G consigue "levantar cabeza" ante un complicadísimo rival que ya había vencido en el torneo anterior.
Quinta jornada en el Coliseo de Villa Luro. Sector 7G buscaba cambiar la cara de una pálida imagen que fueron consecuencia de tres derrotas consecutivas. La útlima colación en la tabla calaba hondo en el ánimo de los jugadores, y enfrentar a Macrobióticos, un rival de categoría, era una buena oportunidad para "salir del pozo".
Así las cosas, la procesión al Estadio indicó que los jugadores llegaran en grupos de tres personas: los hermanos Kruchevaski y Andrés González arribaron en el Golf Rojo del defensa, mientras que los Koriotto Cáceres y el Kabe Castro llegaron en bondi desde la nueva casa de Pepu.
Pero como ustedes no buscan solo detalles banales sino también situaciones no frecuentes, vale destacar que antes del arribo Pablo el Tanque había dormido "a upa" a Nico por 1º vez, que el Kabe Castro había jugado otro partido con los cafeteros del Banco y que tanto Maxi como Guille habían descansado muy poco la noche anterior: el delantero había pasado la noche con imsonio y el defensa estuvo estudiando para un examen en la facultad.
Los ausentes de la noche fueron Hernán y Fede. Ambos estaban abocados a profundizar sus conocimientos para los incipientes examentes que tienen que afrontar (Fede de hecho daba el día siguiente al partido, a las 7.00AM).
Seguramente la próxima semana ambos puedan estar presentes. e incluso se rumorea que probablemente en pocas fechas el Capitán esté en condiciones de volver a las canchas luego de su lesión.
El partido en cuestión se desarrolló en la cancha 2, con el arbitraje del arbitro largo de bigotes, que no tuvo una buena actuación con fallos cuestionados por los dos equipos.
El equipo rival era conocido por nosotros, dado que lo habíamos enfrentado con resultado positivo el torneo pasado. En esta oportunidad además del clon de Manso, el Pelado Grandote y Arquero corpulento, estaban dos nuevas figuritas: el gemelo desheredado de la Ardilla Montillo y otro habilidoso delantero la tenía atada.
Cómo veran, no era una parada sencilla. Sin embargo los chicos sabían que no podían dejar pasar otra oportunidad para reencontrarse con su juego.
De esta manera el partido comenzó con la siguiente formación: Axel, Guille, Andy, Maxi y Pablo. Algunos pensaran que el Kabe Castro no entró por una cuestión estratégica, porque estaba cansado por el partido anterior que había jugado o porque el tema tenía origen "cabálistico". Pero nada distaba mas de la verdad. El Sr. Ariel no entró desde el minuto cero porque no estaba en el verde cesped sintético al momento de definir este tema. Dónde estaba el goleador? Comiendose unos patys con Waldo con W, mientras disfrutaba de la compañia de Elsa Bor de Lencuentro en el buffet.
Desde el minuto cero el equipo tomó conciencia que no podía perder. Salió con todo a buscar la apertura del marcador, presionando la salida del rival. Las ocasiones de gol comenzaron a invadir las dos áreas, pero prevalecían las llegadas de nuestros equipo. Sin embargo fue a través de un tiro de larga distancia que protagonizó el Arquero Corpulento como llegó la apertura del marcador. La desventaja no amedrentó a S7G, y se siguió insistiendo con las mismas armas, jungado probablemente uno de los mejores partidos de los últimos tiempos.
El empate lo conquistó Pablo el Tanque y llegó a manos de un error en defensa de Macrobioticos. No obstante ello con una buena combinación ofensiva lograron nuevamente ponerse en ventaja, y con ese marcador (1-2) se terminó la primera etapa.
En la segunda mitad las cosas cambiaron: para empezar Ariel Kabe Castro se dignó a levantarse del buffet y dejar de ingerir patys y cerveza. Ello motivó que se realice la primera variante en el equipo, con el ingreso del joven delantero en reemplazo de Maxi Kruchevaski.
Con el comienzo de la segunda etapa se abrian un sinfín de interrogantes sobre el equipo, considerando que por diversos motivos en las fechas iniciales luego del entretiempo el nivel de juego había decaído bastante.
Los primeros minutos mostraron la misma aptitud del PT: Sector 7G salió a buscar el partido, sabiendo que era el único camino para dar vuelta la historia. Y si bien es cierto que lo logró, no fue para nada fácil. Pese al asedio de nuestros chicos, Macrobióticos estiró la ventaja a 3-1.
Lejos de bajar los brazos, Sector 7G le puso el pecho a las balas, y entró en un golpe por golpe boxístico donde a cada gol del rival le correspondía el inmediato descuento de nuestra escuadra.
Finalmente, y pese a las recurrentes fallas que ya mencionamos del juez del encuentro, S7G logra dar vuelta por primera vez el resultado a su favor, quedando varios minutos por jugar aún. Para ello fueron vitales los tantos de Pablo el Tanque (4 en el partido) y el Kabe (2). A todo esto Max había regresado al campo, reemplazando al defensa Andy, de manera tal que el esquema defensivo se basaba en los Koriotto mañosos.
Aquí debemos destacar la decisiva intervención de los Kruchevaski en el encuentro: Axel, de muy buen nivel durante todo el encuentro, tocó su punto máximo al atajar un penal largo generado por Pablo el Tanque (quien no sólo le pegó al clon de la Ardilla Montillo todo el segundo tiempo, sino que se encargó de molestar durante la ejecución al pobre y habilidoso delantero de Macrobióticos que casi se pone a llorar). Y Maxi, por otra parte, tuvo su momento de gloria al quitar una fundamental pelota en defensa y conquistar el parcial 8-6 en un momento crucial del encuentro.
Con escasos minutos por jugar, solo hubo tiempo para que Guille perdiera en la individual y Macfrobióticos cerrará el marcador a un gol diferencia (Una de cal y otra de arena para el Koriotto Calvo, que había convertido un buen tanto por entre las piernas del Arquero Corpulento para poner el 7-6 parcial).
Con el pitazo final del encuentro, los chicos festejaron haber cortado la racha (bah, en realidad primero le explicaron a Guille que habían ganado, porque el defensa luego de su cagada en defensa quedó medio bloqueado y creyó que el resultado final había sido un empate), mientras los jugadores del Macrobióticos intimaban al juez por no haber adicionado lo que ellos consideraban necesario (y, además, claro está, se querían matar por haber perdido!!).
Tras el necesario paso por el vestuario (que sin embargo todavía hay jugadores que siguen evitando...), llegó el tercer tiempo, donde la ingesta de patys, panchos y birras se realizaba entre risas y comentarios del partido ( y ante la pasiva mirada de Macrobióticos que estaba en la mesa de al lado, y que todavía conservaba en la mayoría de sus jugadores la cara de culo por el partido perdido).
Así las cosas, amigos, hemos salido del pozo con una victoria que no sólo nos da tres puntos sino una buena cuota de esperanza para los próximos encuentros. El equipo cambió de actitud a tiempo, levantó un resultado adverso en el segundo tiempo (cuando habitualmente en esa etapa solía bajar su rendimiento) y ganó un partidazo a un rival con aspiraciones de campeonato. Ahora es tiempo de ver como sigue la historia: ya demostraron una vez más lo que pueden dar, ahora "sólo" tienen que mantener esta regularidad para obtener los resultados que todos deseamos.
EHDEV