12/11/2004
Expedición Robinson
Cada día le cuesta a S7G realizar la aventura de formar el equipo. Esta vez lo logró a último momento, pero luego una vez más "hizo agua" en determinados momentos claves del partido.
Otra noche más en el Coliseo, otro partido más de Sector 7G. Una semana más que se suma para un año que se nos escapa como arena entre los dedos, una fecha más en la que se nos complica armar el equipo por motivos diferentes.
Qué pasó esta vez? Cuál fue el problema? Los problemas son siempre los mismos, el tema es que las soluciones no llegan. Muchas lesiones, golpes y/o hematomas que incomodan, inconvenientes con horarios laborales que se extienden, irresponsabilidad de algunos jugadores para cuidar su estado físico (clara alusión al Makako de Castro, quien por no visitar a tiempo a un médico está sufriendo más de lo debido por los problemas que aquejan sus tobillos), las fórmulas que hicieron estragos en el club durante todo el semestre y que mantuvieron la enfermería a repleta.
Pero contra viento y marea, logramos el milagro. Si, amigos, aunque no lo crean llegamos a juntar cinco jugadores. La verdad que costó y mucho, pero lo hicimos. El primero en confirmar su asistencia fue Maxi, que arribado al lugar tomó una posición de intelectual inédita para el ámbito, y se consagró a la dulce espera del resto del plantel mientras leía un libro prestado (que el dueño seguramente nunca sabrá como lo ha tratado, claro está). Luego se sumaron Guille y Javi Titi Lencina, quien para esta altura los días de partido de S7G en Villa Luro ya atiende el teléfono esperando que le avisemos que tiene que jugar. Esta vez concurrió sin ropa propia, totalmente vestido de Koriotto Calvo (pero con pelo, claro).
Los rivales eran el equipo Fantasmas, y llegaron al club vestidos totalmente con indumentaria del club Nueva Chicago. Entraron y le preguntaron con respeto a Javi, vestido de traje, si íbamos a venir. Alta pregunta, que Javi respondió afirmativamente para alegría de los niguros (que son como los pardos, pero con una leve tendencia más africana).
Ya en el vestuario el equipo (hasta ese momento de tres) recibió con alegría la llegada de Hernán, que venía "de visita" a jugar un ratito. Gran sorpresa se llevó el recuperado defensor, cuando se vió que en lugar de dirigir desde la banca iba a transpirar desde el verde césped sintético con la esperanza de cortar la racha.
Cuando S7G estaba a punto de salir para la cancha, llegó agitado por la corrida Pablo el Tanque, nuestro quinto hombre que se calzó la responsabilidad de ser nuevamente el portero del equipo. La defensa entonces quedó conformada por Hernán y Guille, mientras que arriba estaban Javi y Max.
Agotados antes del pitazo inicial por el trabajo que costó poner cinco en cancha, los chicos arrancaron el partido con muchas imprecisiones. Pablo el Tanque se equivocó mucho en la salida desde el arco, algo poco común dado que es uno de los jugadores que mejor le pega a la pelota. Guille se convirtió una vez más en el que trasladaba el balón, pero no tuvo precisión a la hora de rematar, dado que sus disparos fueron poco eficaces. Sin embargo, tras una jugada en ataque sobre la derecha Javi pudo capitalizar un centro y anotar el 1-0, cumpliendo con lo prometido en la merienda de torta y café que Vanesa (la mujer de Guille) le ofreció en la previa.
Pero sólo fue un espejismo más. Esos primeros diez minutos donde el equipo se plantó bien, pese a las imprecisiones, basándose no en el buen juego sino en el amor propio, no fueron suficientes. En la segunda mitad de la primera etapa se sucedieron los errores, el equipo se desorganizó, la desesperación ganó a todos y cada uno de los chicos y se vino la gran debacle. Sin mucho fútbol pero con algo de astucia, los rivales aprovecharon el mal momento de S7G y sacaron una diferencia difícil de remontar en la segunda mitad: 6-1.
En la segunda etapa las cartas estaban sobre la mesa: S7G podía quedarse tranquilo y tratar de buscar reducir la diferencia o salir a buscar el partido para tratar de darlo vuelta. La opción elegida fue la segunda, la que más se identifica con el equipo. Pero de nuevo, las cosas no se dieron como queríamos...
Como en los primeros cinco minutos el esquema del partido no cambió dado que resultado era 8-2 (el segundo gol también fue obra de Javi, tras una jugada del Koriotto Calvo por derecha), Guille tomó una decisión que creía que podía cambiar el rumbo del partido: ocupar por primera vez el arco del equipo, para que Pablo el Tanque vaya a jugar de delantero y el equipo gane en peso ofensivo.
Así las cosas, se sacó la casaca, se la pasó a su hermano y lo mandó para arriba. Ahí empezó otro partido. Maxi cargó las pilas e hizo su nueva jugada patentada: "la arremetida", que consiste en anotar un gol y luego salir rápido a recuperar la pelota para hacer otro. Hasta ahora lo único que le falta para completarla es que el segundo disparo termine en tanto, dado que el resto lo hace de maravillas (en esta oportunidad realizó un tiro de rabona que salió apenas desviado).
Mientras tanto Fantasmas no bajaba la guardia y seguía llegando, mientras Guille trataba de hacer un papel lo más digno posible en el arco. Con el correr de los minutos se fueron sucediendo las alternativas de gol de ambos lados, si bien Pablo pudo capitalizar tres tantos la defensa quedó resentida y el equipo siguió recibiendo goles.
El resultado final fue 12-6 para Fantasmas, y la frutilla del postre la puso Max, quien tiró un caño para atrás de antología ante un 10 largo y pancho que intentaba hacerse el bravucón.
Partido cerrado, pocos saludos de rigor con los rivales dado que el partido terminó siendo muy hablado, y ya en camino a las duchas surgieron los primeros comentarios del partido.
En el tercer tiempo las cervezas siguen sin ser demasiadas (como las alegrías deportivas) y los chicos se contentaron con comer exclusivamente panchos para bajar los tiempos del amigo Waldo con W. Además se comprometieron a contactar a Martín Cara de Bueno para confirmar el partido siguiente (que en principio los organizadores querían que sea el jueves de la misma semana, pero los chicos argumentando un sinfín de motivos valederos pudieron evitarlo).
Al término de esta síntesis se supo en la redacción que el partido siguiente será el lunes que viene contra Playon, en el horario de trasnoche. Será ese el momento indicado para superar todos los problemas (fútbolisticos y extrafutbolísticos) que viene evidenciando hace tanto tiempo el equipo? A esta altura, nadie está en condiciones de hacer predicciones. Habrá que esperar hasta el lunes...
EHDEV