29/03/2004
Emitivo empate en un partido vibrante
Con un score no apto para cardíacos, Piñas en Sunchales igualó con LPC, un rival que se candidatea al título.
Villa Luro, 29 de Marzo. Noche de calor en la ciudad, esos Fabulosos si sabían lo que decían. Una hermosa noche para la ingesta desmedida de cervezas entre amigos donde bien se podrían continuar los festejos alusivos a los multiples cumpleaños de Javi, Maxi y BC que en el día de ayer se llevaron a cabo en Las Banderitas. Pero no, estos caprichosos de mierda se empeñan en viajar más de una hora para venir a transpirar como perros peludos en verano y entonces, por el afecto que les tengo, por el compromiso con la causa y porque ya estoy aquí, no tengo otra cosa que hacer más que contarles lo ocurrido.
Segunda fecha del torneo, el rival se presenta a priori con cuatro jugadores, y un antecedente de triunfo en un jornada inicial. Bajo la denominación LPC los chicos consiguen un integrante más y están en condiciones de ingresar al campo sin dar ventajas de cuantía. Nuestro plantel en esta oportunidad se presentó completo, con los siete jugadores: Hernán con los sonrisa pocas veces vistas luego de dos satisfacciones académicas (Grande, estimado de GG!!) que lo ponen a un pasito de ser profesional; La Banda del Sur (Pablo, Nico y Maxi) sin vehículo, pero con más ganas que nunca de continuar por la buena senda; el Kabe, esta vez a pata porque su amigo Sr. Gutierrez no le facilitó la bicicleta amarilla; Guille, que equivocadamente no vino en tren sino en 109 (un colectivo que te lleva a todas partes, pero nunca te deja en la puerta) y Fede, (Federico Demarchi, argentino, 25 años, pseudoactuario, cuasiñoqui del Ministerio de Economía) quien hacía su debut para "Piñas en Sunchales", luego de su controvertida ausencia en la primera fecha que ocasionó que en los pasillos se escucharan comentarios fuertes de dirigentes del club que pedían la rescisión del contrato del futbolista.
El partido empezó, pero nuestros muchachos parece que tardaron un poco en darse cuenta. Quizá la primera señal de ello fue la pregunta de Hernán, quien dubitativo le cuestionó al juez si había nuevas reglas desde la semana pasada. En el campo de juego Nico, Hernán, Guille, Maxi y Pablo no podían hacer pié, a punto tal que pasaron los primeros diez minutos de partido y el score parcial era 0-3.
Lentamente y con jugadas bilardianas ya utilizadas en el Torneo de Cazadores de Bernal y en el Club Tucumán, los Koriotto Cáceres llegaron a la igualdad con dos conquistas del Tanque y una del gordito pelado. Los cambios de la primera etapa marcaron el ingreso de Fede y Ariel Kabe, mientras que ocuparon momentáneamente la silla de descanso Hernán con Maxi.
En la segunda etapa, donde el equipo ya se encontraba arriba en el marcador, se vió quizá uno de los peores momentos en lo que concierne a juego colectivo: con muchas imprecisiones, abusando del pelotazo a cualquier parte y cayendo fácilmente en garras de un rival prolijo y con buen trato de pelota, un resultado abultado favorable (8-5) se fue lentamente transformando en un problema. Es importante destacar como un oasis en el desierto el golazo que convirtió Maxi Kruckevaski, quien luego de dribblear de manera formidable a varios rivales la tocó suavemente contra el palo derecho del arquero, la pelota pegó en las dos palos y entró para el delirio del escaso público presente. Más allá del movimiento del banco, el equipo no encontraba la manera de cerrar un partido con resultado incierto, y la reiteración de faltas hizo que las cosas se complicaran más de la cuenta, a punto tal que luego de la sexta infracción del segundo tiempo se sucedieron una serie de penales largos que desembocaron en el empate en ocho tantos, con escasos minutos pendientes para la finalización del cotejo. A esta altura la adrenalina dentro del campo era bestial, ambos equipos sabían que podían ganar el partido y en esos momentos quien mejor estaba jugando era sin dudas el equipo de LPC. Sin embargo, el debutante Fede devenido en técnico de lujo para los instantes finales empuja al campo de juego al Kabe Castro con la clara visión de un desnivel en el marcador (se dice que le dijo: "Kabe, entrá y meté uno de tus chutazos que lo´ganamo´" ) Y como un iluminado en la oscuridad, como el héroe de las películas americanas o el Totó Schillaci del Mundial 90, Ariel pudo colocar el 9-8 con un remate que tomó particular efecto de manera tal que no tocó nunca la red. El abrazo interminable de Ariel Kabe con Pablo en el campo se reflejaba en los festejos de Guille y Fede desde afuera. Sólo quedaban algunos segundos, y este difícil partido parecía definido a favor de nuestros muchachos. Pero bien dije, amigos, parecía: en la última jugada del encuentro, un oscuro y alto rival se encargó de entubar a Hernán para luego definir tranquilamente ante la salida de Nico. El clon de Pipo Gorosito que dirigía el partido tocó dos pitidos para indicar de que el partido había concluído.
Así las cosas, con goles de Pablo (3), Ariel (3), Fede (1), Maxi (1) y Guille (1) "Piñas en Sunchales" empató en su segunda presentación. Aún conmocionado por el vibrante encuentro, nuestros muchachos mostraron que el fair play también forma parte de la competición y saludaron caballerosamente a un rival que jugó un excelente partido sin la posibilidad de hacer cambios por escasez de jugadores. Ya en el vestuario, se vieron algunas particularidades que son dignas de mención: Nico estaba triste porque otro le había robado la estatuita de mejor jugador y porque no tenía su 147 en la puerta, Pablo se sentía bien en lo personal pero tenía bronca por el empate, Hernán estaba tratando de cerrar las piernas luego del caño de la última jugada y el resto acompañaba con gestos, olores, frases y comentarios propios del momento. Luego, la debacle total: en un acto promiscuo poco masculino Maxi y Guille comparten la toalla y vaya a saber cuantas cosas más en un vestuario sudoroso. Luego se hace escala en la consabida mesa del equipo dentro de las instalaciones del patio comedor del club, donde Waldo (-Con U? pregunta el inocente pelado pelotudo. -No, con W, pibe, con W!! responde el corto buffetero con cara de pocos amigos) nos proveyó de cervezas y patys para el tercer tiempo.
A todo esto Nico todavía le tenía reservada a la Banda del Sur una lección paseo por la Capital como castigo por extender el tercer tiempo más de lo debido, y Lu, la chica de nuestro defensa Hernán que se encontraba algo nerviosa, intentaba localizar al barrilete de novio a través del celular de Fede (el tiernito, pero esa es otra historia!).
Informó para ustedes: EHDEV