Síntesis

09/11/2004

El beso de los dementores

En una noche donde S7G inexplicablemente renunció a los principios básicos que siempre sigue su juego, el equipo encontró una derrota inesperada contra un rival diezmado.

Todo comenzó, como no podía ser de otra manera, con el pitazo inicial de Perez, que marcó no sólo el inicioo del partido sino también la llegada de Pablo (que ocuparía un comodo lugar en la solitaria banca).

Con Nico, el Señor X (es una larga historia, creánme...), Javi, Max y Gera como formación titular, Sector 7G enfrentaba a Nueva Roma, un equipo sin figuras descollantes que se caracterizaba por el aspecto poco deportivo de sus jugadores, dos gorditos de edad y un arquero ligeramente calvo sin pinta de nada.

Los primeros minutos fueron muy parejos, y el Señor Equis (Sr. X) llegó en varias oportunidades pero el palo le negó gol. Maxi tuvo su chance para anotar, pero la anotación fue invalidada por el árbitro del encuentro.

Aunque sin duda la jugada del primer tiempo fue protagonizada por el Señor Equis, quien en una pelota disputada con el arquero rival le gran parte de su cuerpo en reiteradas ocasiones, poniendo especial énfasis en los huevos, el estómago y las amígdalas.Pese a ese duro trance, el portero pudo seguir en cancha y Nueva Roma incluso realizó la apertura del marcador.

Rápidamente dos tantos de Gera permitieron que Sector 7G se vaya al descanso en ventaja.

Para ese momento la superioridad en juego de nuestros chicos era evidente, y el segundo tiempo venía muy complicado para Nueva Roma, que no tenía suplentes y además mostraba a un arquero muy dolorido.

Al comenzar el segundo tiempo se producen dos modificaciones: Pablo ingresa por Javi, y el Arquero rival se retira lesionado. Se plantea entonces un partido de cinco jugadores contra cuatro, que encima estaban en desventaja en el marcador. En la primera proyección del equipo rival, Gera se tira al piso y lo barre espectacularmente. De fondo, se escuchaban los aplausos del Señor Equis y "El Reino del Revés", la dulce melodía de María Elena Walsh.

Pese a cosas extrañas como esta, Sector 7G consigue meter en un arco al rival, que trata de cerrarse lo mejor posible para evitar la goleada. En una linda jugada personal, Maxi pone el 3-1 y todo el estadio (que en realidad eran Ale y Javi, porque no había nadie) creía que el partido se seguía jugando de más, que todo estaba liquidado.

Pero como siempre hay un pero, la cosa se modificó... Con mucho huevo, varias patadas y algo de suerte (en dos llegadas, dos goles, 100% de efectividad) , Nueva Roma descontó y finalmente llegó al empate con un jugador menos.

Mientras tanto, Pablo decía que no contrarrestaba los pintapies porque "son amigos", y Nico se deseperaba desde el arco diciendo "no podemos empatar este partido". Javi desde afuera se pensaba la alternativa del cambio, pero no terminaba de decidirse.

Y el arquero, que ya había pedido un paty y una gaseosa diet, suspendió el pedido y volvió al arco, dado que se dió cuenta como todo el equipo rival que Sector 7G tenía cinco jugadores, pero no tenía alma (como el capítulo en el que Bart se la vende a Milhouse y luego tiene que remar solo en el bote, se acuerdan?).

Lo que queda creo que ya forma parte de lo que su imaginación permite recrear: nuestros chicos, sin ningún tipo de formación ni claridad, salen desesperados a buscar el partido (un poco tarde, no?).

Entonces en una jugada brusca un flaquito cruza a Max, lo tira al piso y le mete un codazo en el estómago, a lo cual Max responde de manera intenpestuosa, sacando rápido el tiro libre y esperando al flaquito para meterle un soberbio caño que merece ser mencionado. A todo esto, Javi sigue indeciso: duda que el Sr X pueda seguir mucho mas sin que lo echen, que Maxi tenga aire para continuar el partido, que Pablo vaya a encontrar ganas para jugarlo y que Gera vuelva a ser el de la primera etapa.

Y llegó la gota que rebalsó el vaso: Nueva Roma toma la delantera del partido tras una jugada en la cual el Señor Equis hace una pisada fallida, le roban la pelota y se van solos para el arco huérfano de arquero (Nico ya estaba jugando de nueve, esperando el centro en el otro lado para tirar un escorpión de René Higuita, colgarla de un ángulo y ganar su pasaporte a la fama eterna. Con el 3-4 en el marcador, la locura se pontencia, y también las imprecisiones, por lo que a nadie sorprendió que en una desinteligencia entre Maxi y Pablo surgiera un nuevo robo que se transformara en gol de Nueva Roma (recordemos que con solo perderla ya se generaba una situación de riesgo para el rival, dado que estaba todo el equipo jugado al ataque).

Así las cosas, el partido se terminó con la victoria muy festejada e inesperada de Nueva Roma por 5-3.

Nuestros jugadores se retiraron quizá más en silencio que nunca, dejando muy poco positivo para el análisis. Quizá podamos destacar el buen momento que está pasando Nico en el arco, pero que luego se vió opacado por la locura generalizada que siguió a la displiciencia con la que se encaró la segunda etapa.

Creo sin temor a equivocarme que es la peor actuación del equipo en su historia, no por rival ni resultado sino por la actitud mostrada en el juego.

Situaciones como las del Tanque Cáceres, un jugador de categoría que ha protagonizado los mejores momentos del equipo en un tiempo no tan lejano, retirandose del estadio y diciendo a los escasos medios que aguardaban su salida algo parecido a esto: "no lo que pasa es que yo a los pibes los re conozco y no da para jugarles fuerte y poner" implican que el partido no fue tomado como correspondía. Junto a Gera (impreciso, falto de fútbol, no metido en el partido) fueron quizá los dos jugadores que más se destacaron negativamente protagonizando un segundo tiempo para el olvido (situación que no puede darse de este modo porque el equipo depende mucho de ellos para salir adelante en esta complicada situación que esta viviendo).

Quizá el silencio en el tercer tiempo era la evidencia empírica de la realidad del equipo: no había palabras para describir lo que había acabado de pasar. Así como alguna vez se hizo historia llegando a una final luego de vencer claramente a Real Madrid y Manchester, ahora se estaba escribiendo una página antagónica donde demostrábamos a todos como no tienen que jugar un partido. Por suerte llegó BC Sergio Catuzier portando la felicidad en formato de PC de la Mole, para que el partido quede de lado y se pueda disfutar de las clásicas cervezas.

La imagen final, con varios jugadores que en el amarillo nectar veían como sus ojos se reflejaban y buscaban explicaciones, daba quizá una pizca de esperanza: no sabemos que pasó esta noche con sus almas, pero por lo menos todavía les quedaba vergüenza....

EHDEV