28/12/2004
Dos por uno (no es negocio)
Dos partidos en la misma noche, dos nuevas derrotas para S7G, (cada una con ciertos detalles particulares) que pese a contar con un plantel numeroso no pudo seguir con la rachita de triunfos iniciada en Quilmes.
El año va llegando a su fin, y este nefasto torneo donde los resultados no acompañan a Sector 7G también. En esta noche el equipo se enfrentó con un plantel bastante concurrido a dos equipos distintos, con la intención de aumentar sus chances de ganar un partido y también con el objetivo de cumplir con partidos atrasados.
El primer partido se disputó en la cancha 1 y el rival fue Pepe Fútbol, un equipo bastante sólido que tenía una serie bastante favorable (se ubicaba en la quinta posición en la tabla) y que a priori era el favorito para quedarse con los tres puntos. El encuentro fue dirigido por el Sr. Bigote Estricto, y la principal curiosidad era sin dudas el estado de la cancha:
prácticamente la mitad de la misma se encontraba totalmente mojada, en un estado en el cual hacer pie era bastante complicado (ni que hablar de marcar, tirar enganches, pegarle al arco y todo lo que se debería hacer normalmente...).
La formación inicial de Sector 7G fue: Pablo en la valla, Guille y Hernán en defensa, Nico Aschendorf y Max en ataque. La banca de suplentes era compartida por Andrés Hacha Brava González, que volvía a Villa Luro luego de una larga ausencia, Gusti La Mole Cáceres y Javi Tití Lencina.
Los primeros minutos de juego evidenciaron que el rival estaba mucho mejor parado. Pese a que Pablo pudo anotar con un disparo de media distancia el 1-0, rápidamente Pepe Fútbol se puso en ventaja en el marcador dado que el piso inestable hacía que los errores en defensa se pagaran muy caro (por ejemplo, Pablo tuvo algunas imprecisiones para salir, Hernán y Guille perdieron algunas pelotas en una zona complicada).
Aunque la superioridad de Pepe Fútbol era evidente en el juego, la diferencia en el marcador se hizo más abultada en los últimos minutos de la primera etapa, momento en el cual el equipo no jugó para nada bien y su desconcentración le valió incluso la tarjeta azul para Pablo el ex Tanque (ahora era el Guardameta), quien tras un fallo que podría ser cuestionable optó por aplaudir risueñamente al Sr. Bigote Estricto, que dictaminó foul para el adversario y cinco minutos con cuatro jugadores o Pablo fuera todo el partido. Dado el abultado banco de suplentes, Guille rápidamente pidió el ingreso de un nuevo jugador, y se sacó la 2 de Cambaceres y se dispuso a cuidar la valla (hasta acá no venía haciendo un mal partido en defensa, e incluso había tirado un caño de antología ante un rival que paso de largo como colectivo lleno en la parte de la cancha que estaba mojada. Lejos estaba su dolor en el pecho de partidos anteriores, que por suerte ya no le causaba ninguna paranoia y le permitía correr normalmente).
Con un score de 1-5, uno de los delanteros más efectivos marginados del resto del encuentro y un árbitro algo enemistado con nuestra institución, los pronosticos para lo que quedaba no eran los más favorables.
Sin embargo, el equipo le puso el pecho a las balas y trató en todo momento de salir adelante. En los minutos que quedaban de esa primera etapa Guille Cáceres se convirtió en un portero estrella, tapando un chutazo a quemarropa del arquero rival a corta distancia y evitando otras llegadas con salidas rápidas y anticipos defensivos.
En la segunda mitad, con la ventaja de estar parado sobre suelo seco, Sector 7G trató y trató de descontar. Max y Nico tuvieron sus oportunidades en ataque, pero no era su noche de gracia en la red. Guille probó varias veces de larga distancia, pero sin duda esa es la especialidad de su hermano (que buena pegada tiene ese Koriotto! Ya lo habíamos visto con Serena, lo vimos en este encuentro y lo veremos también en el que sigue, en esta misma sintesis. El tipo desde lejos ubica la pelota con una precisión envidiable).
La cuestión es que el tiempo se fue diluyendo, los cambios no modificaron demasiado la cosa (hubo varios, y en todas las líneas, Javi anduvo por arriba y por abajo, Hacha Brava sacó lustre a un par de rivales y Gusti tuvo diez minutos de campo en la delantera para seguir fogueandose en primera), y lo que quedó como saldo fue una muy buena actuación de Guille en la valla, dado que no sólo trató de salir jugando con los pies permanentemente sino que también tapó tiros complicados, entre ellos un penal largo.
El silbatazo final del Sr. Bigote Estricto (conocido como Sebastián) indicó que este encuentro había terminado, pero no la noche deportiva de Sector 7G. Con el score final de 7-1 a su favor, Pepe Fútbol se retiró del campo y dejó su lugar a Sarrión.
Los chicos de Sarrión entraron a la cancha y en principio se mostraron sorprendidos porque Sector 7G jugaba otro partido más en el mismo día.
Ofrecieron incluso esperar un poco para que nuestros chicos descansen, pero considerando que había recambio en el plantel, la decisión fue unánime: no parar, como el conejito de Duracell.
Para el segundo partido la formación fue la siguiente: Pablo (que volvía luego de su entredicho con el Sr. Bigote Estricto), Hacha Brava, Hernán, Nico y Max. Por consiguiente, en el banco de suplentes estaban Guille, Gusti y Javi. (llamó la atención de varios ver a Gusti con cara de pocos amigos observando este segundo encuentro del día, y luego trascendió que el barrabrava-jugador se encontraba molesto porque consideraba que no había tenido el suficiente tiempo en cancha en el encuentro anterior).
El comienzo del encuentro se mostró más favorable a nuestro equipo. La apertura del marcador nuevamente llegó a través de un disparo de larga distancia de Pablo, nuestro ocasional portero goleador. Luego algunas desinteligencias hicieron que Sarrión diera vuelta el resultado. Sus armas no eran precisamente el buen juego, pero destaquemos que además de comer tobillos. apilcar mañas y tratar de sacar ventajas extradeportivas permanentemente, los rivales tenían una entrega y un estado físico pocas veces visto.
El final de la primera etapa llegó con un score de 1-4 para Sector 7G. Con el equipo nuevamente en desventaja, los jugadores pensaron que lo mejor sería realidad una modificación en la alineación: por eso en la segunda mitad el arco lo defendió Hernán, y Pablo el Tanque ocupó un lugar en la delantera. De esta manera S7G tuvo un arranque alentador, poniendose 3-4 en el marcador con dos nuevos tantos conquistados por el portero delantero goleador.
Con el correr de los minutos y esta paridad en el marcador, el partido ganaba en emoción y en asperezas. Eso hizo evidenciar una vez más la baja categoría de la mayoría de los árbitros que dirijen. En esta oportunidad, un nuevo personaje sin autoridad para sacar las tarjetas e imponerse de manera tal que el partido no se le vaya de las manos. Pero qué fue lo que pasó? Pasó que Pablo entró en un fuerte debate con el defensor más temperamental de Sarrión (no sabemos su nombre pero usaba una remera que decía Jujeño), Guille luego salió en defensa de su hermano y le aplicó a este muchacho una de las mejores murras que dió en los últimos tiempos (sólo se compara con la patada que le pegó a Javi en la última excursión a las Banderitas). Como para nivelar y no sentirse Quique Hrabina, el Koriotto Calvo compensó la falta mencionada minutos después con un nuevo caño de antología.
Lamentablemente pese al esfuerzo del equipo Sarrión vuelve a estirar el marcador, de manera tal que asegura su victoria en el partido. Sólo hubo tiempo para un nuevo tanto que sería convertido por Nico, tras un fallo polémico y una avivada de Pablo que jugó rápido el balón.
Al final del partido los dos equipos se manifiestan muy enojados con el árbitro, y quizá eso es lo que sirve de punto en común y evita que tras un partido de pierna fuerte la cosa pase a mayores (Igual Pablo lo fue a buscar al Jujeño, mirá que se lo iba a perder...). Nueva derrota para Sector 7G (score final: 4-7), que no puede hacer pie en el torneo de Villa Luro. Noche difícil para el equipo, que con plantel numeroso tampoco pudo lograr una anhelada victoria.
A esta altura, como imaginaran, en el tercer tiempo las cervezas fueron indispensables para saciar la sed y las penas, dado que los chicos no pudieron seguir con la racha de triunfos comenzada en el torneo de Quilmes, la meta que se habían puesto para terminar el año parodiando al Racing del "Sincogote" Rivarola.
EHDEV